Un mejor mañana

- How are you guys doing…?

jamisonNervioso, como un condenado a muerte consciente de todo lo efímero que le rodea, sin poder detener su mirada en un único punto con miedo de que vuelva a tener la mente en blanco. Este fue Antawn Jamison el pasado viernes en el Verizon Center de Washington, donde antes del partido de sus Wizards contra los Orlando Magic -que acabarían ganando realizando un gran baloncesto- se dirigió a los aficionados para pedir perdón.

Perdón por la vergüenza, como él mismo dijo, que estaba pasando toda la organización de la franquicia por el caso de las pistolas sucedido en el vestuario del equipo entre Gilbert Arenas y Javaris Crittenton. Especialmente duro es tener que explicar un suceso tan horrendo e inexplicable como ese, pero más para un hombre como Antawn Jamison. Arenas renunció a dinero en su momento para seguir jugando a su lado, pero debería haber aprendido algo de él fuera de la pista y no preocuparse sólo por lo de dentro.

Antawn Jamison siempre fue un chico ejemplar, el foco de atención de su grupo de amigos y un buen estudiante que renunció a tres años de universidad por convertirse en profesional. Y a pesar de su mala temporada como rookie, Jamison ha demostrado con el paso del tiempo no haberse equivocado. Y, por suerte para el mundo, Jamison también ha demostrado que siguen existiendo los buenos sentimientos en la NBA.

El fuerte ala-pívot natural de California es conocido por sus “Antawn’s Army”, una organización propia desde la que se encarga de facilitar entradas a grupos juveniles y de personas desfavorecidas. Lo empezó en San Francisco en su temporada de novato, cuando militaba en los Golden State Warriors, y lo ha mantenido a lo largo de los años en Dallas y Washington.

Caravanas en días de Acción de Gracias, donaciones a diferentes organizaciones, participaciones en actos benéficos contra diversas enfermedades y entradas gratis para lugares de interés en todas las ciudades en las que ha jugado. Antawn Jamison siempre ha sido sinónimo de caridad y buen hacer, no sólo dentro de la cancha sino fuera. Una actitud cada vez más olvidada en la liga estadounidense y que, viendo lo que nos llega desde la universidad -o instituto, quizás la raíz del problema-, probablemente se vaya quedando cada vez más anticuada.

Entre tanta acción y con tanto excedente en su cuenta bancaria -como en la de todos los jugadores de la NBA- Jamison se aventuró en 2002 a crear una propia organización llamada “A Better Tomorrow”, una iniciativa que tiene como fin mejorar las relaciones sociales en la comunidad, esto es, dar ayudas a las personas más necesitadas -sobre todo en las vacaciones, cuando la desesperanza duele más- y crear varias becas con las que ayuda a jóvenes que desean mejorar y tener un mañana mejor pero que se ven imposibilitados por sus condiciones económicas.

La caridad de Antawn Jamison no es algo que le haya llegado con su entrada en la NBA, obviamente. Antawn se crió en un hogar cálido, estricto pero libre, que siempre se preocupó por la buena educación de su hijo. Y del buen entorno en el que creció y en el que se sigue desenvolviendo dan buena fe los vagabundos de de Charlotte, Carolina del Norte. A pesar de ser californiano, Jamison disputó su temporada NCAA con los míticos Tar Heels de la UNC la huella dejada fue mutua. En 2003, quizás en una de las primeras señales de la crisis económica que iba a llegar, el dueño de los Hornets George Shinn se vio entre la espada y la pared para poder seguir financiando los miles de pares de zapatos que se repartían en el refugio de vagabundos que dirigía desde la distancia. Cuando el jugador se enteró de la situación, se comprometió a facilitar 4.000 dólares para los zapatos del día de Navidad. Desde entonces, entrega el dinero todos los años y además colabora con distintos servicios del refugio como la comida o las camas.

jamison2Y la buena fe la dan porque, debido al intensísimo calendario de la NBA, Antawn nunca ha podido presentarse en persona en el Uptown Men’s Shelter/George Shinn Center, pero siempre han contado con la presencia de su familia y sus amigos, igual de comprometidos que él. Una muestra clara del entorno en el que creció Antawn Jamison y del que se nutre todos los días.

Como se demuestra con este último ejemplo, no todo es idea del ala-pívot de Shreveport ni todo sale de su propia cabeza. Siempre está dispuesto a tender su mano a cualquier idea positiva.

El año 2008 Antawn se relacionó estrechamente con KaBOOM!, una organización nacional sin ánimo de lucro que se dedicaba a realizar zonas de recreo para los niños de diferentes comunidades a lo largo y ancho del país. Este convenio vino dado por el proyecto de KaBOOM! de realizar un nuevo patio en Shreveport. Jamison se vio empujado por su instinto colaborador para acabar financiando por completo la construcción. “Animar a los niños a que jueguen en los parques que construimos no sólo es bueno porque permite a los niños ser niños, sino porque les animamos a comprometerse con su entorno”. Antawn no sólo es un filántropo, sino también un devoto de la sociología. “Hoy en día parece que la televisión y los videojuegos hacen crecer demasiado rápido a los críos. Está bien que jueguen a las consolas, pero que jueguen en la calle con otros chicos es lo que les hace construir la amistad y crearse sus propias metas y sueños”.

Estos parques son diseñados por los propios niños que luego disfrutarán jugando entre sus entresijos. Jamison fue All Star en 2005, pero aquel fin de semana no lo pasó entre estrellas sino trabajando en uno de los parques construidos en Nueva Orleans. Fue uno de los voluntarios además del principal valedor del proyecto, así como los de Washington, y Bossier City, Los Angeles. Creando lugares donde se forjan sueños. Siendo un ejemplo a seguir.

Todo esto nos lleva a la vergüenza que sintió en el centro del Verizon Center dirigiéndose a toda su afición. A los nervios que casi le vencen allí mismo, con miles de personas observándole y buscando algún tipo de explicación que necesitaban. Y probablemente Antawn no fuese quien debía darla, pero le tocó como capitán del equipo y ejemplo a seguir.

En un discurso de poco más de un minuto, dejó claro que se sienten avergonzados por lo sucedido y que quieren seguir contando con el apoyo de la afición para poder seguir trabajando igual de bien que hasta el momento y poder seguir siendo un ejemplo a seguir, un espejo donde los jóvenes de la ciudad mirar y sentirse inspirados y orgullosos.

Con este trasfondo se hace más fácil entender la dificultad que entrañó todo aquel acto de Antawn Jamison y el valor que tuvo que tener para dirigir esas palabras. El sudor era excesivo para ser del calentamiento, y el temblor de su voz demasiado notorio para responder al esfuerzo realizado. El incesante y confuso rumbo de sus miradas daba credibilidad a lo que decía. Credibilidad porque realmente sentía aquello.

Gilbert Arenas ha sido sancionado por David Stern sin sueldo indefinidamente, mientras Crittenton ha sido apartado marginalmente de la rotación de la plantilla -más de lo que ya estaba, sí-. Los Wizards tenían posibilidades de volver a los Playoffs gracias al bajo nivel del Este y a la colaboración de Jamison, Butler y el mentado Arenas. A día de hoy, los de DC siguen teniendo posibilidades de entrar en la postemporada, pero el nivel del equipo parece haber caído de nuevo en esa tónica negativa de “no juego”.

La situación parece estar calmada, pero sigue latente tanto en la capital como en toda la liga. Porque para muchos este suceso traspasa lo meramente deportivo y toca un aspecto sociológico con el que la NBA no ha sabido tratar y que se ha atascado entre tanta transición, aceptación y superación tecnológica de la competición. Tanto Arenas como Crittenton pertenecen a la raza predominante en la liga, pero que también predomina en los estudios sobre las dificultades que se presentan en la infancia estadounidense. ¿Cómo arreglar esto?

Siempre hay de todo. Por suerte en los Wizards, además de los pistoleros, también nos encontramos con un hombre caritativo, bondadoso y filántropo. Y además juega bien.

Fotos: antanwjamison.com

Jesús Morales

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2 respuestas a Un mejor mañana

  1. XoT dice:

    No sabía yo esto de Antawn…

    Siempre me ha parecido un gran jugador, juega para el equipo y encima en lo individual cumple con creces…

    Se agradece descubrir estas cosas en gente que tiene las cosas tan fáciles, económicamente hablando, claro…

  2. Guille dice:

    Siempre he pensado que si algun dia llegase a ganar grandes cantidades de dinero trabajando en el mundo del deporte, dedicaria una parte de mi sueldo a personas necesitadas y acciones solidarias. Me alegra ver que uno de los mejores (y mas completos) ala pivots de la liga sea tan bueno dentro y fuera de la pista. Verdaderamente es un claro ejemplo a seguir, a diferencia de sus dos (ex) compañeros de vestuario, Arenas y Crittenton,

    Otro gran articulo Jesus, Enhorabuena ;)

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