¡Qué caras son las victorias a domicilio en el Top16! Y sin embargo, en ellas está la clave de la clasificación para los cuartos de final. Después de la victoria del Efes Pilsen sobre el Montepaschi, el Real Madrid afrontaba el partido contra el Maccabi con la posibilidad de encauzar la clasificación para la siguiente fase. Y salió decidido a ello.
Pese a las bajas de Felipe Reyes, y prácticamente sin los tocados Louis Bullock ni Hansen, el equipo arrancó bien el partido colocándose 2 – 8 en el marcador con un juego rápido, vivo, alegre y basado en la buena defensa y cerrando el rebote defensivo. El quinteto titular rendía a pleno rendimiento
Sin embargo, en cuanto los titulares fueron dando paso a la segunda unidad, el Madrid poco a poco se fue diluyendo. El equipo sufre cuando Lavrinovic no está en la cancha y ayer, dada la configuración del equipo macabeo y la baja de Reyes, lo hizo aun más. Su sustituto en el partido, el recién llegado Tomic, demostró que si bien en ataque puede aportar cosas interesantes, en defensa es blando como la mantequilla.
El Madrid en ningún momento aprovechó la diferencia de altura, que no de kilos, de sus pívots. El Maccabi se cerró sobre ellos igualando la altura con dosis de lucha, fuerza, garra y agresividad deportiva. Velickovic, Garbajosa (las pocas veces que decidía entrar en la zona) y Tomic fueron superados en todo momento por sus pares. Sólo Lavrinovic logró imponerse a D’or cuando coincidieron en la cancha.
De esta manera se fue forjando a finales del primer cuarto la reacción amarilla y la ventaja en el segundo. Anulando el juego interior blanco en defensa y forzando uno contra uno y dos contra dos en ataque, beneficiándose de la ventaja en fuerza y corpulencia de los jugadores locales y de los errores de bulto de los madridistas. Anderson, Eidson anotaban desde fuera y penetrando con facilidad gracias a su insultante superioridad física. El Madrid en ataque respondía como podía para no irse del partido. El 41 a 34 en el descanso no era definitivo, pero las sensaciones no habían sido buenas.
En el tercer cuarto Kaukenas dirigió a la tropa blanca con nueve puntos al inicio. El Madrid comenzó a jugar balones interiores para Lavrinovic y el equipo reaccionó. Sin embargo, las nuevas rotaciones, la entrada del segundo equipo y la tercera falta de Lavrinovic complicaron el partido. Tomic volvió a ser barrido de la pista y Velickovic recibió una lección de intimidación por parte los pívots del Maccabi, coronada con tres brutales tapones, que le costará olvidar.
Con una defensa tan cerrada, lógicamente quedaron bastantes situaciones de lanzamientos cómodos. Sin embargo, los tiradores madridistas no tuvieron su día, como demuestra el 5 de 24 en triples. La baja de Bullock resultó ser determinante para el equipo español. Prigioni, Llull y Jaric lo intentaron con asiduidad, pero la pelota no quería entrar.
Pese a todo, el Madrid estuvo en el partido hasta el último minuto. Tras un cuarto final de intercambio de canastas, el Maccabi logró distanciarse a nueve puntos presionando la subida de balón de Llull, lo que provocó varias pérdidas y ataques consumidos sin tirar a canasta. Jaric, un con triple tras robo permitió soñar con el triunfo a un minuto del final, pero Perkins anotó un triple que Prigioni nunca debería haberle dejado lanzar tan cómodo. Ahí se cerró el partido.
En definitiva, el Maccabi ganó por físico, por fuerza, garra y agallas. El desequilibrio existente entre ambas plantillas lo llevó a su terreno, a su zona de influencia. Y supo aprovechar sus virtudes mejor que el Madrid. Con Eidson como director de operaciones y Anderson haciendo el partido de su vida con 40 puntos de valoración castigando desde el puesto de tres. Otra vez el puesto de alero condena al Madrid. Al final, del mal el menos, y sólo hubo cinco puntos de diferencia. Ahora el grupo sigue abierto con todos los equipos empatados a victorias y derrotas. La batalla continua la próxima semana en Siena.
Maccabi Tel Aviv 81 (18+23+23+17): Eidson (18), Wisniewski (2), Pnni (2), Fischer (14) y Anderson (20) -quinteto inicial- Perkins (7), Green (1), Lasme (8), Bluthenthal (9) y Sharp (0)
Real Madrid 76 (18+16+20+22): Prigioni (5), Jaric (9), Kaukénas (17), Velickovic (9) y Lavrinovic (13) -quinteto inicial- Llull (5), Tomic (6), Garbajosa (12), Hansen (0) y Bullock (0)
Árbitros: Jungerbrand (FIN), Dozai (CRO) y Gkontas (GRE)
Incidencias: Segunda jornada de la segunda fase de la Euroliga o “Top 16″. Nokia Arena de Tel Aviv. Lleno, 11.500 espectadores.
Raúl López



