Alcanzar el límite de los 40 puntos de valoración es sinónimo de MVP en Euroliga. Este año sólo Darjus Lavrinovic ha sobrepasado esa barrera con 49 puntos, y en un top16, desde que hace 5 años lo consiguiera Anthony Parker, nadie lo había vuelto a repetir.
Curiosamente ha sido otro jugador americano del Maccabi el que lo ha vuelto a lograr. Alan Anderson, tocado por la “Mano de Elias”, martilleó el aro rival en una exhibición de talento y poderío físico ante la impotente mirada de Messina, que no encontró la fórmula
para parar al escolta de Minneapolis.
Casi perfecto en el tiro, anotó 20 puntos, capturó 8 rebotes y además sumó 5 asistencias, 4 robos de balón y 11 faltas recibidas, para aparte de romper varios récords personales, conseguir el primer punto del top16 en uno de los grupos más duros y ante todo un Real Madrid.
Anderson se dio a conocer en Europa, cuando, como otros muchos compatriotas suyos, emigró a Italia. Disputó Euroliga con la Virtus de Bologna, alternando brillantísimas actuaciones con otras para el olvido.
El año pasado aterrizó a media temporada en la Cibona, donde con más protagonismo si cabe, cuajó un gran top16; hecho que le abrió las puertas a otro histórico como es el Maccabi de Tel Aviv.
Irregular como él solo, pero con una técnica y físicos fuera de lo común, cuando Anderson se encuentra inspirado, está claro que no hay quien lo pare.
Unai Sarasola



