En la época de las dobles pantallas, de las mini pantallas, las pantallas partidas o como se quiera llamar, Teledeporte nos dio un nuevo ejemplo de lo que es el interés general priorizando la prórroga entre un equipo ruso (sí, muy españolizado, pero ruso al fin y al cabo) y uno griego antes que el comienzo del partido de un equipo español. Cuanto menos, la decisión parece discutible. Más aun existiendo medios técnicos para, al menos, compatibilizar ambas retransmisiones. Cuando la cadena estatal tuvo a bien conectar con el Gdynia Sports Arena, el resultado marcaba un 24 a 21. El Real Madrid había empezado perdiendo el partido como ya le ha pasado en varias ocasiones este año.
Efectivamente, más de una ocasión el Madrid ha flirteado con la derrota en partidos muy parecidos al disputado contra el Asseco Prokom polaco, pero que se acababan resolviendo de manera favorable. Una primera mitad jugada a medio gas que era disimulada por la reacción en la segunda parte que llevaba a triunfos basados en la defensa y el buen tono ofensivo.
De nuevo, colocar a Velickovic como alero de salida no funcionó. Todas y cada una de las veces que el jugador serbio ocupó esa posición fue superado por un Qyntel Woods magistral que fue la verdadera pesadilla del equipo blanco. Además, dejó en evidencia la gran laguna, el gran agujero de esta plantilla: la posición de alero alto está vacante. Cuando el Madrid se encuentra con equipos cuyo mejor jugador habita en esa posición, el equipo tiene muchos problemas. Hansen es demasiado bajo para defender un corpulento alero de más de dos metros, mientras que Velickovic carece de la velocidad en los desplazamientos laterales necesaria para hacerlo. Fue, por cierto, el peor partido del serbio desde que está en Madrid. Superado en defensa y maniatado en ataque, nunca encontró el ritmo del partido ni se sintió protagonista.
Pero si el Madrid perdió no fue solo por esa carencia. Cuántos equipos tienen mayores carencias y sobreviven. No. El Real Madrid perdió por un ataque calamitoso, una dirección de juego paupérrima y un sinfín de pérdidas de balón. En esta ocasión la paciente circulación del balón y el pase extra se cambiaron por el bote sinsentido, el traspiés y la ofuscación. Kaukenas se llevó la palma con cinco balones perdidos, tres de ellos en los momentos más calientes del partido. No le anduvo a la zaga Prigioni, solidario con el lituano, acumulando otras cinco pérdidas, y cuya irregularidad en el juego si no preocupa aun sí sorprende. En total, el equipo sumó 20 balones perdidos.
Esa mala dirección se tradujo, obviamente, en una escasísima cantidad de esos tiros cómodos y favorables que tantas veces hemos visto esta temporada. El Madrid solo anotó 13 canastas de 2 puntos. Si en el descanso sobrevivió fue por el acierto en los triples. Cuando el Prokom ajustó su defensa exterior y al Madrid se le acabó el acierto fue cuando la losa empezó a cavarse.
El Madrid perdió casi todos los duelos individuales que propuso el Prokom: Pape Sow hizo mucho daño a Lavrinovic con su movilidad. Logan pudo con Kaukenas y Woods con todo aquel que se le puso por delante. La buena noticia para el Real Madrid fue la destacada actuación de Felipe Reyes, que en momentos del partido recordó al jugador que fue MVP la campaña pasada y que mantuvo al equipo en la segunda parte. Justo cuando se esperaba el estirón de los blancos y la resolución del partido de forma favorable como siempre. Con el 53 a 60 parecía que el encuentro transcurriría por esa senda, pero no fue así. El Prokom apretó los dientes en defensa y cortocircuitó el ya de por sí atascado ataque blanco. A partir de entonces, carrusel de malos ataques madridistas y exhibición de Logan y Woods que dieron el partido de manera merecida al esforzado conjunto polaco.
Asseco Prokom 82: Harrington (2), Logan (19), Szczotka (-), Burrell (2), Hrycaniuk (12) -cinco inicial-; Ewing (4), Woods (27), Seweryn (2), Kostrzewski (-), Jagla (2) y Sow (12).
Real Madrid 76: Prigioni (6), Kaukenas (9), Velickovic (1), Garbajosa (14), Reyes (16) -cinco inicial-; Llull (7), Vidal (-), Hansen (13), Lavrinovic (10) y Van den Spiegel (-).
Parciales: 24-21, 22-22, 16-18 y 20-15.
Árbitros: Lamonica (ITA), Jovcic (SER) y Lopes (POR). Eliminaron a Burrell (min.37) por faltas personales.
Pabellón: Gdynia Sports Arena. 4.300 espectadores.
Raúl López G.



