Zona Dos Tres

Borja Arévalo, el tinto gran reserva

Danae Zarzuelo 15 febrero, 2017 Leb Oro No hay comentarios
Borja Arévalo corriendo la línea de fondo ante la defensa de Sonseca.

Borja Arévalo corriendo la línea de fondo ante la defensa de Sonseca.

Un hombre de cantera y pro cantera. Con ese espíritu competitivo pero a la vez humilde, que le permite crecer con los pies en el suelo. Ama demasiado este deporte como para tener pelos en la lengua. Recuerda a Méndez Vigo, ministro de cultura y deportes, que prometió quitar el Canon, que “tanto daño ha hecho”. Una charla con Jesús Sala le desvió su camino de estudiar medicina a dedicarse a lo que más le gusta. Se siente un privilegiado, y por ello repite en varias ocasiones, quizá de manera inconsciente, la palabra suerte. Noble, suave y fino a la vez, como el buen vino.

El baloncesto apareció en su vida cuando apenas tenía 8-10 años. “En el patio del colegio siempre solíamos jugar a futbol pero la mayoría de mis amigos jugaban a baloncesto así que no me costo mucho decidirme”, asegura Borja Arévalo quien ya avisaba (y el que avisa no es traidor), “siempre les decía a mis amigos que yo iba a ser ‘baloncestista’ de mayor, la vida da muchas vueltas, pero yo he tenido la suerte de poder alcanzar ese sueño”.

Un hombre de cantera y pro cantera

“Siempre he sido muy competitivo. Me gustaba ganar en todo. Eso sí, los amigos que haces jugando desde pequeño a baloncesto duran para toda la vida”, asiente el base del Tau Castello. “La cantera es la base sobre la que se debe sustentar cualquier club profesional en prácticamente cualquier deporte. La ilusión y el crecimiento deportivo de los jóvenes son cosas que no se pagan con dinero. Además de la parte sentimental, creo que tener una buena cantera puede tener grandes beneficios, también económicos, a largo plazo, algo que resulta muy interesante teniendo en cuenta la situación económica que vive el baloncesto español”, asegura Borja Arévalo quien sabe bien lo que es crecer en un club.

Borja Arévalo entrando a canasta.

Borja Arévalo entrando a canasta.

Un club, el Clavijo, del que guarda sus mejores y peores recuerdos. “El mejor sin duda es la temporada 2010/2011 con el antiguo Clavijo, en la que conseguimos ganar la Copa y la Liga, y para más inri, luego tuve la suerte de poder formar parte de la selección sub 20 que ganó el oro europeo en Bilbao. El peor recuerdo es posiblemente el Play Out que jugué en el año 2013 y la temporada 2014/2015, en la que estuve arrastrando una lesión todo el año y las cosas no salieron todo lo bien que hubiera deseado”, confiesa Borja.

En sus recuerdos tampoco olvida las figuras que, queriendo o sin querer, han hecho que esté dedicándose al baloncesto y le han hecho disfrutar de él. “El entrenador que más me ha marcado ha sido el gran Jesús Sala. Yo tenía prácticamente decidido estudiar medicina en la Universidad de Navarra, incluso había hecho ya la preinscripción, pero una charla con él me hizo ver que es importante no tener que arrepentirse de no haber hecho las cosas que de verdad te hacen ilusión y que si trabajaba duro iba a poder dedicarme al baloncesto de forma profesional”, asegura Borja.

“También les tengo especial cariño a Nacho Arbues y a Alejandro Labad, con los que estuve muchos años en Logroño y a los que considero prácticamente de mi familia –afirma el joven base riojano- ¿Y compañeros? He tenido muchos y muy buenos, te podría decir unos cuantos pero luego me arrepentiría de no haberte dicho otros tantos. Por decirte algún nombre creo que me han marcado mucho José Coego y Alberto Ruiz de Galarreta, que además de ser dos grandes jugadores son dos personas maravillosas”.

“Estamos esperando a que quiten el Canon que tanto daño ha hecho”

Respecto a la situación del baloncesto en España, en concreto de la Liga en la que milita Borja, LEB Oro, opina que “por desgracia a los que mandan les importa más cuánto dinero tengas en la cuenta a las victorias que hayas conseguido en la pista, todo el mundo lo sabe pero todavía ninguna persona, con el puesto indicado, ha dicho basta”. “Cuando los partidos políticos estaban en campaña creo recordar que Méndez Vigo, ministro de cultura y deportes, dijo en Palencia que en cuanto tomara posesión de su cargo iba a cargarse el Canon que tanto daño a hecho. No sé si llegara dicha situación, pero aún le estamos esperando”, recuerda.

“El punto fuerte este año es la gran igualdad que hay”

Mientras tanto, ellos siguen saltando cada fin de semana a pista para conseguir esas victorias que hagan soñar; “Este año creo que la Liga ha subido un poco su nivel con respecto al año pasado. Sin duda el punto fuerte esta temporada es la gran igualdad que hay, con muchos equipos comprimidos en la parte alta de la clasificación y una zona baja que cada vez se aprieta más”, analiza Borja. El base del Tau Castello prefiere no mirar mucho más haya que disfrutar del baloncesto, “mi ilusión es jugar en un equipo en el que sea feliz haciendo lo que más me gusta, y por suerte este año lo he conseguido. Llegar a jugar en ACB es relativamente complicado, lo cual no significa que no sea un reto, pero prefiero pensar en el día a día”.

Tampoco le ha llamado la atención la posibilidad de jugar en otros lugares, “si tuviera que elegir un país para jugar estaría entre Francia y Alemania”, reconoce Borja.

“En Tau Castello me siento muy bien”

“Este año en el Tau Castello me siento muy bien. Me he encontrado un gran grupo de personas y un proyecto que, si se cuida, puede ser muy interesante a largo plazo”, asegura Borja. “En Logroño he pasado algunos de los mejores momentos de mi carrera deportiva, pero hubo una serie de situaciones desagradables durante los últimos años que hicieron que me resultara muy fácil tomar la decisión de irme de allí”, añade.

Ahora con su mente puesta en el Tau Castello, afirma que “nuestro objetivo siempre ha sido asegurar la permanencia lo antes posible y poder pelear por los puestos de PlayOffs, y creo que de momento estamos haciendo las cosas bien”.

En las últimas temporadas se ha revelado como uno de los jugadores a tener en cuenta en esta competición. Ahora mismo es el tercer jugador más valorado de la Liga, con una media de 19,06 puntos de valoración por partido, y quizá algo tengan que ver los 10,28 puntos de media por partido que anota, los 4,22 de asistencias o las 6,94 rebotes. Desde la humildad que le caracteriza asegura, “para mi es un privilegio que cualquier persona me vea como un jugador a tener en cuenta en una liga que está llena de buenos jugadores, y más aun en el puesto de base. No pienso más allá del final de esta temporada, así que lo que tenga que venir vendrá”.

Durante el ultimo mes he estado arrastrando una lesión bastante complicada, una pubalgia, que parece que ya va llegando a su fin. Quiero aprovechar para agradecer públicamente a los fisioterapeutas que me han cuidado todo este tiempo, Fernando Granell, Pablo Granell y el “mítico Vicente”; a nuestro preparador físico Juanjo que se ha esforzado mucho por ponerme a punto, y a mis entrenadores Toni Ten y Fede Castello que han tenido mucha paciencia y me han apoyado en todo momento”.

Piezas que sin duda han sido claves para que pueda afrontar el final de temporada con la ilusión de poder pelear por el Playoff, aun sabiendo que es difícil, “los jugadores y los entrenadores se lo merecen por todo lo que hemos trabajado”. En su quiniela están, “Gipuzkoa, Burgos, Oviedo, Breogan, Palencia y Melilla los veo bastante fáciles. Las otras tres plazas apostaría que serán Coruña, Ourense y TAU Castello”.

Borja Arévalo asistiendo.

Borja Arévalo asistiendo.

¿De aquí a 10 años? Borja se ve “en mi casa con mi mujer, mis hijos y mi perro. Con un trabajo estable y una barbacoa en el jardín”. Hasta que eso llegue, Borja está cursando un Máster en empresas internacionales en la Universidad de Castellón. “Por desgracia, en España hay muy poca conciencia de las necesidades que puede tener un estudiante deportista. Cada año vemos como jóvenes talentos emigran a Estados Unidos y no me extraña nada, si volviera a tener 18 años lo haría sin dudarlo”, asegura Borja.

Gracias a ese patio, a esa competitividad que recorre sus venas, a esa charla con Jesús Sala, a esa perseverancia para batir en duelo a las lesiones, a ese día a día basado en humildad y trabajo, a ese amor propio por las cosas bien hechas y a ese defender el deporte que le hace simple y llanamente feliz. Gracias a todo ello, hoy Borja Arévalo brilla con luz propia en una Liga donde los jugadores se manchan pero bien de barro. Y sin que él nos oiga, os puedo asegurar que no es una estrella fugaz. Que él no mire más allá de final de temporada, que ya miramos nosotros con ganas su prometedor futuro. Como un tinto gran reserva, dejará un buen sabor de boca.

P.D. A la barbacoa en el jardín nos apuntamos.

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