El balance de los últimos 14 partidos entre ambas escuadras es muy favorable a Portland (11-3), pero la racha de 7 victorias consecutivas de Memphis, no se da desde la era Pau en 2006, lo que hace prometer un choque excitante.
Dos franquicias defensivas y reboteadoras se enfrentaban sin estar al completo, pero al menos Portland pudo contar finalmente con Marcus Camby.
Factores a tener en cuenta, eran la estadística de porcentaje en tiros de campo de los Blazers, ya que si anotan un 45% (algo no fuera de lo común a priori) llevan un balance de 5-1. Los Grizzlies saltaban al campo siendo el equipo que mas pérdidas genera a los rivales, y como consecuencia el número 1 en robos.
Aldridge empezaba el encuentro haciéndose notar, consiguiendo 14 de los primeros 22 puntos de su equipo sin fallo (5 de 5 en tiros de campo y 4 de 4 en libres), enfrentándose a un activo Tony Allen, que protagonizaba las primeras jugadas en ataque de los suyos. Felton dio un susto al caer mal en una acción ofensiva, pero finalmente continuó sin problemas.
Camby se marchaba al banco con 8 rebotes a 3 minutos, y Memphis pedía un tiempo muerto al ir a remolque, perdiendo 13-22. Tras esto, parece que cogieron más fuerza y llegaron a empatar a final del cuarto, a 25 puntos, y también gracias a las 8 pérdidas de Portland.
El segundo periodo arrancaba con un caos de fallos, perdidas, tapones y rebotes ofensivos para ambas franquicias, que llegaban al minuto 3 con el pobre parcial de 2-2. Los triples volaban pero no acertaban, y Memphis pedía tiempo muerto a 5:32 del final para tratar de solventar tanto fallo. Los locales se escapaban a 7 puntos, sobre todo por la reducción de pérdidas de balón, cuando tras otro tiempo muerto de Lionel Hollins, Mayo primero, y Rudy Gay después, con dos mates, tiraban de los suyos para dar la primera ventaja en el marcador (43-42), con un parcial favorable de 10-2, a pesar de su 0 de 8 en triples, y su 9 de 25 en tiros de campo este cuarto.
Al descanso el marcador reflejaba 43-47, con Aldridge como destacado para Portland y Camby con 12 rebotes, y Mayo para los suyos, habiendo aportado 10 puntos, junto con Conley, que sumaba 6 más 5 asistencias. Memphis sumaba 7 robos, haciendo alarde de su posición en este ranking en la liga.
La segunda mitad iba a iniciarse con una técnica de Allen a los 18 segundos, que era el principio de un catastrófico periodo para los Grizzlies, que encajaban un parcial de 2-17, con un Rudy Gay intentando unas entradas bastante complicadas que no llegaban a nada. Marc Gasol atropelló a Wallace en un contra ataque, cometiendo personal y dejando algo aturdido al jugador de Portland, con un dedo dolorido, que volvería a darle problemas tras frenar otra entrada de Gay (no muy ortodoxa nuevamente).
Camby se sentaba con 19 rebotes, tras coger varios en ataque, y un público ovacionándole por su intensidad.
La única alegría de Memphis era el rookie, Selby, que tras conseguir la segunda canasta en juega a falta de 2:40, encadenaba 6 puntos para los suyos, sustituyendo a Gasol en su falta de acierto.
Los triples empezaban a caer en el último cuarto, y Mayo con uno ponía a los visitantes a 11, tras haber estado perdiendo de 19. Tan solo quedo en un pequeño susto, ya que primero Batum y luego Crawford volvían a estirar la ventaja. Camby fue a la linea de personal, a 5:14 para la conclusión, haciendo que los Blazzers entraran ya en bonos, y capturando su rebote número 22.
Como la ventaja era de 20 puntos (71-91), se sentaron los titulares, para dar paso a los jugadores de banquillo, que pudieron disfrutar de minutos e intentar demostrar algo más a sus entrenadores para ganar peso en la rotación.
Finalmente el marcador fue recortado a 84-97, pero la sensación general fue claro dominio de los locales, a pesar de sus 20 pérdidas. Aldridge acabó con 23 puntos y 6 rebotes, mientras que Camby finalizó con 22 capturas, cuarta vez en su carrera que sube de 20 en un partido. Por parte visitante, Mayo fue lo mejor, con 20 puntos en 28 minutos.
Memphis rompe su racha de 7 victorias consecutivas mientras que Portland continúa dominando en sus choques directos.


