Antoni Daimiel que formó con Andrés Montes una de las parejas más recordadas de la televisión nos concede unos minutos en esta entrevista en la que nos hace un repaso de su carrera, la NBA, y sus aficiones.
¿Cómo se aficiona Antoni Daimiel al baloncesto, y cuándo se da cuenta de que es su vida?
Había visto partidos por televisión del Real Madrid contra el Varese y me gustaba pero me aficiono de verdad cuando mi padre me lleva a ver baloncesto en directo en Valladolid, en el Polideportivo Huerta del Rey, en otoño de 1979. El Valladolid Miñón acababa de ascender y suponía para mí un aliciente nuevo porque ya había ido a ver varias veces al Real Valladolid al Viejo Estadio de Zorrilla (ubicado donde actualmente está El Corte Inglés). Me gustó el fútbol, recuerdo a Rusky, Moré, a un joven Gail y hasta a Poli Rincón también muy joven… Pero en cuanto vi en acción a Carmelo Cabrera y a Nate Davis me atrapó más el equipo de baloncesto de la ciudad.
¿Cómo llegas al periodismo tras hacer derecho? ¿Alguna vocación o idea tardía?
Me cuesta reconocerlo y me hubiera gustado que no fuera así pero lo del periodismo es una vocación muy temprana. Mi madre me dice que siendo muy pequeño cogía textos escritos y los leía de reojo, mirando de frente, imitando a los presentadores de los telediarios. Empecé Derecho porque en Valladolid no había facultad de periodismo. Lo acabé dejando porque me suspendieron injustamente el primer parcial de romano. Que se sepa, el profesor era un tal De los Mozos. Si llego a aprobar seguro que ahora sería un abogado aburrido que viviría en un adosado a las afueras de Valladolid.
Cuéntanos algo sobre tus comienzos.
Estos días precisamente he vuelto a ver algunas de las primeras cosas que hice en Canal+. Locuciones en Trasnworld Sport, piezas de información sobre fútbol americano y boxeo en los primeros meses de El Día Después, etc… Estuve seis años haciendo fútbol y esos fueron, precisamente, mis años de mayor progreso laboral dentro de Canal+.
La verdad es que cubriste muchísimos deportes al principio de tu carrera en Canal+. ¿Alguno que te llene más que el baloncesto? ¿Recuerdas alguna anécdota de aquellos días?
El fútbol me gusta tanto o más que el baloncesto como espectador, como aficionado. También me gusta el atletismo, el boxeo… Ahora un poco el béisbol… De aquellos primeros años recuerdo la ilusión con la que trabajaba los fines de semana. Podía viajar el sábado a Tenerife y el domingo a Bilbao, o el sábado a Barcelona y el domingo a Sevilla. Además salía a tomar algo tras el partido del sábado noche y apenas dormía, salvo en asientos duros de aeropuertos. Luego llegaba el domingo por la noche y tenía que ver y compactar todas las imágenes que habíamos grabado el fin de semana. Entre que me despertaba el sábado y me acostaba el lunes por la noche dormía cinco o seis horas, sin drogas. Y lo hacía con ilusión y sin queja. Lo que es tener 21 ó 22 años…
Es obvio que tienes tus raíces futboleras. ¿Colchonero quizás? ¿Cómo fue colaborar en El Día Después, para muchos el mejor programa futbolístico de la historia televisiva española?
Sí, soy del Atlético desde los tres o cuatro años. Me gustaba el delantero argentino Ayala y mi padre, madridista, me compró una camiseta rojiblanca y me cosieron el número once a la espalda. La etapa de El Día Después la recuerdo con nostalgia y orgullo. Sólo fue casualidad, coincidencia, pero en su mejor época, con audiencias medias de más de dos millones de espectadores, yo era editor del programa y junto con Nico Abad y posteriormente Juanjo Vispe suministrábamos gran parte de los contenidos del programa.
Tras varias temporadas narrando la Final Four de la NCAA, reemplazas a Santiago Segurola como comentarista de la NBA junto a Andrés Montes. ¿Nervioso aquel día del debut?
No hubo tantos nervios porque no hubo, digamos, un estreno principal. En la temporada 95-96 yo tenía que comentar tres partidos por semana para Sportmanía (dos con Montes y uno con Sixto Miguel Serrano). Luego empecé a hacer partidos en Canal+ cuando Segurola no podía acudir… Así, como suplente eventual fui, de manera gradual, aumentando mi presencia hasta que Segurola decidió dejarlo.
Con Montes acabas formando una de las parejas más recordadas de la televisión. ¿Qué recuerdos conservas de aquellos viajes? ¿Cómo es trabajar y convivir con Andrés Montes?
Suena muy fuerte lo de una de las parejas más recordadas de la televisión pero de tanto oírlo al final voy a creer que es verdad. Recuerdo que el Marca (teórica competencia del grupo de comunicación al que pertenece Canal+) hizo una vez un reportaje de las mejores parejas de retransmisiones deportivas y Montes y yo salimos junto a De la Casa-Michel (que por entonces hacían el fútbol en TVE1), Martínez-Robinson, Valentín Requena y Ángel Nieto, etc… Tengo excelentes recuerdos de los viajes a Estados Unidos y nunca tuve ningún problema con Montes. Catorce años después de conocerlo me sigue haciendo gracia.
Tuviste el placer de comentar muchísimos partidos, pero si te tuvieras que quedar con uno, ¿con cuál sería? ¿Y con un momento de esos tantísimos partidos?
En el 2006 saqué una cuenta aproximada y me salían más de 1.500 partidos comentados de NBA. Recuerdo especialmente el sexto partido de la final de 1998 (el sexto anillo de Jordan), el primer All Star Game de Gasol y por supuesto la final de este último año con el triunfo de Los Angeles Lakers.
Después de tantos años en el mundo del baloncesto, habrás podido presenciar in situ cómo ha afectado la globalización al deporte. ¿Qué diferencias ves en el basket actual con respecto al de comienzos, mediados de la década de los 90?
Todo cambia y el baloncesto no se queda atrás. Pero quizás la NBA ha cambiado menos que el baloncesto FIBA. De unos años a esta parte me he vuelto más conservador por práctico y pesimista. Veo cambiar muchas cosas a peor así que casi prefiero que no se cambie. En el baloncesto europeo echo de menos que cada equipo tuviera una o dos estrellas, referentes anotadores destacados sobre los demás. Para los entendidos creo que es un vestigio de las miserias del pasado pero yo creo que aquello era más positivo para crear afición y alimentar a ídolos de referencia. En España el baloncesto FIBA se ha convertido en una oferta de ocio local y una materia de especialización, ya no es un deporte de masas.
¿Cómo ves la actual NBA? ¿Podrán los Lakers lograr el segundo anillo consecutivo?
Creo que sí. Pese a la manera en la que se han reforzado los mejores equipos del Este (Orlando, Cleveland, Boston) no estoy convencido de su mejora. Sí que lo estoy, si les respetan las lesiones, de las posibilidades competitivas de San Antonio Spurs. Pero Los Angeles Lakers, si Artest no lo remedia, vuelve a ser el máximo favorito.
¿Qué opinión tienes de los españoles NBA y de Ricky Rubio?
Creo que todos los españoles han triunfado en la NBA salvo en el que caso de Sergio Rodríguez, que ni mucho menos es un caso cerrado. Ricky Rubio se metió en un callejón de difícil salida hace unos meses y entre las opciones que le quedaban al final ha podido caer en la mejor o menos mala.
Tu profesión es ansiada por muchos pero conseguida por pocos. ¿Cuál es tu opinión actual sobre el mundo del periodismo, deportivo o no?
Me siento un privilegiado por poder trabajar en algo así. Creo que el porcentaje de periodistas y de periodistas deportivos que pueden vivir holgadamente de su trabajo es ridículo. Creo que es una profesión poco dignificada. Quizás tenga algo que ver, también creo que el nivel del periodismo deportivo en España no es muy alto, la verdad. Si tuviera un hijo intentaría condicionarlo en lo posible para que no se dedicara a esto.
¿Qué consejos darías a los jóvenes periodistas que desean llegar a donde estás tú?
Que trabajen y que no se frustren si el destino no es el deseado. El camino es muy selectivo y complicado. Creo que lo principal es la personalidad y la cultura. Uno de los consejos que me dio mi padre y que no seguí fue el de estudiar otra cosa y luego poder involucrarme en el mundo de la comunicación… Pero con otra formación. Así se complementa la ingratitud del periodismo con una segunda opción laboral, quizás más aburrida pero más justa.
¿Alguna afición desconocida para el gran público?
Bueno, esto sólo se lo digo a la gente más cercana pero ya puestos a sincerarme me gusta presumir de que saldría a debatir en cualquier foro público sin miedo y contra cualquiera sobre estos temas: NBA, Atlético de Madrid y Cuba.
CUESTIONARIO RÁPIDO:
Una comida: Paella.
Una ciudad para vivir: Cádiz.
Una ciudad para visitar: La Habana.
Montaña o playa: Montaña en verano, playa en invierno.
Una película: La noche de la iguana, Martín Hache, Memorias del subdesarrollo. La que vi anoche me gustó, “Un funeral de muerte”.
Un partido para recordar: Uno en el que el Valladolid Miñón remontó el marcador contra el OAR Ferrol con la incorporación de Nate Davis en la segunda mitad, jugando a una mano con un problema de escafoides en la izquierda. Algunos de Jordan. El Argentina 0 – Colombia 5.
Un jugador: Michael Jordan / Nate Davis.
¿Magic o Bird?: Mitad y mitad.
¿NBA Live o NBA 2K?: De momento NBA Live, me gustan los comentarios.


