Zonadostres – Información de baloncesto femenino. Liga Dia, LF2, FIBA…

La imprevista despedida de Lidia Mirchandani

Loida Cabeza 7 agosto, 2014 Baloncesto Femenino No hay comentarios

“El baloncesto ha sido, es mi vida y siempre he considerado que el día que no juegue con ilusión será el momento de dejarlo”, nos declaró Lidia Mirchandani en una entrevista. Y esa situación ha llegado por sorpresa, pues su ilusión se centra ahora en otro proyecto más personal.

Lidia junto a sus compañeras del Boston College

Lidia junto a sus compañeras del Boston College | Foto: Boston College

La tinerfeña Lidia Mirchandani cuenta con una amplia trayectoria en cuanto a equipos de baloncesto se refieren: CB Islas Canarias, Arranz Jopisa Burgos, Real Canoe, CB Uni CajaCanarias, Pío XII, Grupo Marsol Conquero, Boston College, etc. Gracias al esfuerzo y la constancia  por el que siempre se caracterizó, ha logrado destacar en el mundo del baloncesto femenino y conseguir un envidiable palmarés, entre los que se incluyen haber sido Internacional en todas las categorías con la Selección Española; la Medalla de Plata en el Europeo Juvenil de Bulgaria; ser MVP en la Copa Linares de 1999 y de la liga 2000/01; haberse proclamado Campeona de la Copa Ronchetti (1998/99); Campeona de la Copa de la Reina en 1999, 2002 y 2003; lograr la Medalla de Bronce en el Europeo Senior en Francia (2001), ser Campeona de Liga con el Ros Casares (2001/02) y también del Scudetto con Phard Napoli durante la temporada 2006-07.

Todos estos premios y reconocimientos demuestran el talento de Mirchandani, que midiendo tan solo unos 1,72 centímetros, fue capaz durante su carrera de ocupar las posiciones de base y escolta, aportando siempre una favorable dirección y una acertada anotación. Además, se define por cuidarse en el tema de la alimentación con objeto de gozar de una buena condición anímica y juega como si tuviera menos edad, viviéndolo con el mismo júbilo y alborozo que pudiera tener una jugadora de una categoría inferior. Durante sus dos últimas temporadas en el terreno de juego, defendió tenazmente la camiseta del Boston College en la Liga de Chile. Esta experiencia, en sus propias palabras, resultó ser “muy enriquecedora”, no solo por haber sido proclamada como la mejor jugadora extranjera, sino por el simple hecho de que “por muchos años que lleves en este deporte siempre estás aprendiendo”. En el baloncesto uno acaba instruyéndose cada vez más a medida que ves entrenar a otros equipos, juegas contra los mismos, hablas con los entrenadores, conversas con jugadores, aprender nuevos juegos tácticos y técnicos, percibes nuevas sensaciones, etc. Se trata, en definitiva, de un continuo aprendizaje que no tiene fecha de caducidad.

Lidia en el CB Islas Canarias celebrando la victoria europea | Foto: cbislascanarias.com

Sin embargo, sí llega un momento en la vida de cada persona en la que debe escoger un camino, aunque eso signifique abandonar otros que quizás a priori puedan resultar más favorables. La jugadora, acostumbrada a batir récords, acaba de hacer público que no tiene en mente seguir con su profesión, aunque hay que añadir que cuenta con interesantes oportunidades de fichar por diversos clubes extranjeros. ¿La razón? Tanto su marido, Ricardo González Dávila, como ella han decidido -tras meditarlo durante mucho tiempo- que quieren traer un hijo al mundo. Puede que muchas personas opinen que es posible compaginar las tareas de ser madre y trabajar al mismo tiempo, algo que puede ser viable. Sin embargo, es indiscutible que una jugadora de baloncesto requiere unas habilidades físicas que, durante el proceso de fecundación y embarazo no pueden poseer.

“Es curioso, antes me preguntaban cuándo me iba a retirar y ahora que lo anuncio me dicen por qué no sigo”, afirmó la canaria en una entrevista al periódico El Día. Esto resulta bastante paradójico, pues suele ocurrir que en el momento en el que un baloncestista decide poner punto y final a su carrera llegan diversos clubes con una lluvia de ofertas, mientras que en pleno juego le critican hasta pedir su alejamiento. No obstante, Lidia es consciente de que el futuro es algo que no puede planificarse, por eso su decisión no implica que dentro de unos años pueda, quizás, seguir relacionada de alguna forma al baloncesto- ya sea como jugadora o en otros ámbitos-. Ante la pregunta de qué haría si un club isleño le solicitase su colaboración, Mirchandani responde con contundencia que si decidiera quedarse “jugaría como amateur; el dinero no sería un obstáculo. Yo no soy partidista de nadie y mi experiencia me permite saber quién es quién en el baloncesto tinerfeño. Lo que sí tengo muy claro es que no me voy a meter en fregados de ningún tipo. Ya viví una situación incómoda en mi etapa profesional y lo pasamos muy mal”.

La jugadora fue la primera que denunció oficialmente las falsedades e incumplimientos existentes en el Uni CajaCanarias durante su estancia. “En aquel momento dije en el vestuario que teníamos que hacer piña para reclamar lo nuestro, pero solo yo di el paso. Denuncié y cobré. Lamentablemente son más las que no lo hicieron y ahora mismo lo tienen muy difícil para cobrar. He seguido la situación actual desde fuera y me da enorme tristeza por tantas jugadoras, y otras personas del club, que han salido mal paradas. La imagen es vergonzosa y evidencia que en la Isla el baloncesto femenino siempre ha pecado de los reinos de taifas, de guerras interesadas, lo que lleva a las jugadoras a dudar de los dirigentes”, declaró sobre ello. Acerca del nuevo proyecto femenino en el nuevo club de LF-2, considera que “deberíamos ser optimistas ante la ilusión que están poniendo en el nuevo equipo sus dirigentes”, aunque reconoce la dificultad que conlleva instaurarlo a base de aportación económica privada y sin la ayuda de ningún organismo público como pudiera ser el Cabildo. “Espero de corazón que las cosas se hagan bien, sea el equipo en el que las jóvenes puedan mirarse y acabar de una vez con los malos rollos”, expresa.

Nadie puede predecir el porvenir de Lidia Mirchandani, ni siquiera ella. Pero desde Zona 2-3 le deseamos suerte para que pueda cumplir todos los objetivos que se proponga y que siga escribiendo su propia historia, primeramente como persona y luego como jugadora. Y como no, esperamos que su anhelo de formar una familia pronto sea una realidad.

Mirchandani y su marido durante el ascenso del Grupo Marsol a la Liga Femenina | Foto: FEB

Like this Article? Share it!

About The Author

Leave A Response