Larry Brown, nuevo entrenador de Southern Methodist

Empezó siendo un rumor que el propio Larry Brown se encargó de desmentir, pero a los pocos días, SMU hacía oficial la contratación del histórico entrenador. Brown, de 71 años, no entrenaba en NCAA desde 1988, cuando pasó de Kansas a los San Antonio Spurs, y su última experiencia al mando de los Bobcats no acabó de la mejor manera posible, a finales de 2010. No será un reto sencillo, pues SMU firmó la temporada pasada un paupérrimo 4-12 en la Conference USA, y el programa se ha visto envuelto en más de un rumor sobre posibles infracciones de la normativa universitaria.

Larry Brown

Larry Brown regresa a los banquillos universitarios, ahora en Southern Methodist | kansas.com

“He construido muchas relaciones en el mundo del baloncesto, y mi éxito se ha dado a causa de los entrenadores para los que he jugado y los jugadores para los que he entrenado. Siempre he pensado en mí como un entrenador universitario, y esto me da una oportunidad maravillosa de volver donde empecé”. – Larry Brown.

De nuevo en la NCAA después de 24 años. Los Kansas Jayhawks fueron la última experiencia universitaria de este veterano de guerra, de este hombre que las ha visto y sufrido de todos los colores posibles. Y como tal, después de no poder triunfar en un reto complicado como los Charlotte Bobcats, se quiere quitar esa espina clavada asumiendo un reto mucho más complicado. Larry Brown, que el 14 de Septiembre cumplirá 72 años, ha aceptado tomar las riendas de Southern Methodist, programa que actualmente no pasa por su mejor momento, ya que acabaron con un 4-12 en la C-USA, penúltima posición solo por delante de Tulane con un 3-13, y un total de 13-19 en la temporada.

Su única aparición en una Final Four se remonta a 1956. Para ver su última aparición en el NCAA Tournament, hemos de retroceder hasta 1993. Acumularon seis apariciones entre los años 50 y 60, y volvieron a ganar algo de relevancia en los 80, con otras tres más, pero desde el 93, el Tournament no tiene noticias de SMU. Y mucho va a tener que trabajar Larry Brown para que vuelvan a tenerla, porque el reto tiene sus puntos complicados, que ahora expondremos.

No es tampoco un entorno sencillo, ni mucho menos. Los Mustangs son conocidos, sobretodo en el entorno del Football, por ser la única escuela en este deporte a la que se le ha aplicado el Death Penalty, es decir, sancionar a un equipo para que no pueda competir durante unos determinados años, y a SMU le cayeron dos, las temporadas 1987 y 1988. Para que nos demos cuenta de la gravedad, en baloncesto solo lo sufrió Kentucky en la temporada 52-53 y la antigua Southwestern Louisiana, actual Louisiana at Lafayette, las temporadas 73-74 y 74-75. ¿Qué tiene que ver esto con el baloncesto? SMU será, por desgracia, un programa que mantendrá eso en el recuerdo, y las sospechas siempre sobrevolarán por encima de ellos. De hecho, ahora mismo, el programa de Southern Methodist de baloncesto está siendo investigado por posibles irregularidades en cuanto al reclutaje de jugadores procedentes de instituto, por contactar con ellos mediante mensajes de texto.

El máximo anotador por partido del equipo, Robert Nyakundi, con 14,8 puntos en 33,4 minutos por encuentro, se gradúa este año. Teóricamente, London Giles asumirá ese puesto, pues estuvo este año en 10 puntos por partido y encara su última temporada. Apenas anotaron una media de 59,7 puntos por partido en la temporada, y sus medias en el resto de apartados no son mucho mejores. Además, SMU logró el dudoso honor de hacer el record de menor anotación en un partido de Conference USA, con solo 28 puntos frente a UAB. Un panorama poco prometedor, vaya. Panorama en el que entra un entrenador judío, como es Larry, a una escuela metodista, como es SMU. Entorno sin duda variado el que se encontrará.

La contratación también nos deja una anécdota curiosa. En su misma conferencia, esta temporada debutará como entrenador Danny Manning, concretamente en Tulsa. Manning fue la pieza fundamental del éxito de los Kansas Jayhawks de la temporada 87/88, donde se proclamaron campeones bajo la dirección de Larry Brown. Ambos se marcharon a la NBA en la misma temporada, separaron sus caminos, y los acercan un poco más esta misma temporada.

Pero Larry Brown es un hombre que lleva este trabajo en la sangre. No hay reto sencillo, ni difícil, ni siquiera existen para el todos estos inconvenientes que hemos ido numerando uno detrás de otro. Quiere entrenar. Le gusta entrenar. Y es lo que va a seguir haciendo durante toda su vida, mientras las fuerzas aguanten, porque la pasión, no se va a ir a ningún lado. Y SMU, por extensión, está de enhorabuena.

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