Mad-Croc Fuenlabrada 12/13: Imposible más por menos

Nueva temporada, nuevos jugadores y mismas ilusiones. Así comenzó la temporada pasada el Baloncesto Fuenlabrada, y así comienza también este año. Manteniendo a la mayoría del bloque del año pasado, otorgando más confianza y protagonismo a los jóvenes y buscando la armonía en el estilo de juego del equipo, el Mad-Croc Fuenlabrada volverá a marcarse el mismo objetivo de cada año, que no es otro que mantener la categoría. Las aspiraciones hacia cotas más altas, llegarán en función de los resultados, aunque como se demostró el año pasado, son los puestos de farolillo rojo los que se miran de frente y los de Copa o Playoff los que se miran con el rabillo del ojo. Si no hubiera sido así, ahora mismo podríamos estar hablando de un equipo que podría no haber mantenido la categoría. Las expectativas para este año, objetivos aparte, disfrutar como equipo y que la propia afición vuelva a sentirse identificada con sus chicos.

El Mad-Croc Fuenlabrada buscará repetir éxitos sin dejar de mirar hacia la permanencia. ACB Photo / F. Martínez

Sin patrocinador pero con una serie de fichajes que ilusionaban con lograr lo que llevaban años mereciendo, incluso a pesar de haber perdido de nuevo a la mayoría de puntales que habían conducido al equipo a los Playoff de 2011, comenzó el Fuenlabrada su andadura por la Liga Endesa el año pasado. Una estrella como Ayón era el factor diferencial entre ser un equipo de media tabla, y ser uno que llegó a jugar la Copa del Rey. A pesar de todos los problemas de bajas, lesiones, falta de pívot y de una segunda parte de temporada extremadamente complicada, el ya Mad-Croc Fuenlabrada consiguió sobreponerse y salvar los muebles logrando la permanencia.

¿Y cómo se presenta este año? De nuevo, con ilusión y esperanzas de ver a un grupo de “obreros”, en palabras del propio Fisac, alzarse frente a los grandes, de competir en cada partido haciendo del Fernando Martín la cancha inexpugnable que ha sido siempre, porque nosotros, los fuenlabreños, llevamos dentro el temible espíritu del Pionir. El Partizan fue nuestro guía, y ahí es nada. Emotividad y opiniones personales aparte, hay que fundamentar todo esto, pues solo con datos y con lo visto hasta ahora del equipo, es posible intentar predecir esta nueva temporada.

Porfirio Fisac ha vuelto a conseguir un equipo a su medida. Jugadores sacrificados, capaces de dar todo en la pista y adaptarse a cualquier cosa que les pida. Tiene entre manos un equipo joven, pero muy ambicioso, con una serie de jugadores que aspiran a dar mucho que hablar este año y los siguientes en la Liga Endesa. Polivalencia tanto en las posiciones interiores como las exteriores, estilo muy dinámico aprovechando las armas de sus killers, muchos triples y defensa férrea (porque si algo no perdona Fisac, es la relajación en defensa) y, sobre todo, mucha, mucha intensidad. El carácter de la mayoría de jugadores de este Mad-Croc Fuenlabrada les llevará a remontar más de un partido de esos que alcanzan la épica y a realizar otros que rozarán la perfección. En este equipo, nadie se relaja, porque siempre llega otro por detrás dispuesto a quitarte el puesto.

Haciendo un análisis un poco más pormenorizado de los jugadores, Quino Colom se encuentra en un momento de forma pletórico. Ha crecido exponencialmente en los últimos dos años y es el jugador español más cercano al máximo nivel que tiene el equipo. Rodeado de jugadores como Feldeine o Gladyr, conseguirá tener mucho más espacio para crear y aprovechar ese rol para hacer mejores a sus compañeros. En cuanto Sené se recupere, la sociedad que puede formar con el senegalés puede ser realmente mortífera. Sergio Sánchez volverá a tener la oportunidad de jugar como base, y esta temporada tiene como asignatura pendiente ser más constante en su juego, aunque por lo visto desde el final de temporada pasado, irá siempre acompañado de Jon Cortaberría para repartir esas funciones entre ambos. Cortaberría es un exterior que puede jugar en las tres posiciones, inteligente y que pocas veces toma decisiones equivocadas. Siempre fiable y discreto, es de esos jugadores de equipo que por estadísticas, no destacan, pero que todo entrenador quisiera tener.

Y de Feldeine y Gladyr, qué decir. Todos conocemos a Gladyr, es una metralleta, es intenso pero necesita estabilidad, y si la consigue, llegará a ser un jugador realmente determinante en la liga. Junto a Feldeine (aunque pocas veces coincidirán sobre el parquet), va a ser la principal referencia ofensiva. Por su parte, el dominicano es todo coraje, garra y puntos, muchos puntos, aunque en realidad, es un jugador muy completo. Verle jugar es una delicia y si consigue adaptarse a la Liga Endesa, aspira a ser un firme candidato a jugador revelación. Fisac tiene mucha fe en él, el club también, y solo queda que demuestre lo que vale. El último exterior es Álvaro Muñoz, quien va a ser uno de los nombres a seguir en los próximos años. Este año contará con minutos, (se los ha ganado) y como su entrenador dice “ha de ser valiente”. Siempre activo, participativo, duro en defensa y con grandes dotes para el triple y la penetración, es él mismo quien se tiene que creer que puede hacerlo. Lo hará.

James Feldeine será uno de los jugadores a seguir este año | Baloncesto Fuenlabrada Photo

En cuanto al juego interior, Leo Mainoldi volverá a ser una de las caras del equipo. El año pasado demostró ser un jugador de primer nivel, asumiendo los balones calientes, la responsabilidad y creciendo desmesuradamente como jugador. Sin duda, seguirá dando pasos hacia delante y será uno de los pesos pesados dentro y fuera de la pista. Con él compartirá posición Javi Vega, al que se le vuelve a dar una nueva oportunidad en el primer equipo que no debe desaprovechar. A medio camino entre ser 4 y 5, se encuentra Chuck García. Es un cuatro al más puro estilo Ayón, jugando por dentro, bajito pero con una intensidad y potencia físicas envidiables. Garantizará espectáculo y rendimiento si controla sus problemas de faltas y su polivalencia a pesar de sus escasos centímetros para jugar de pívot van a ser una de las principales armas del equipo en muchos momentos de la temporada.

Finalmente, Adrián Laso y Mo Sené completan el juego interior fuenlabreño. El primero ve recompensados sus buenos minutos y cuenta con la confianza de todos los estamentos del club, pero necesita seguir adaptándose y creciendo como jugador. Por su parte, Sené demostró el año pasado que con disciplina, confianza y manteniendo su tono físico ideal es un “cazador” que creará el terror con sus gorros en ambas zonas, además de aportar puntos y rebotes, de lo cual están muy necesitados.

En los aspectos más técnicos como equipo en su conjunto, se está viendo una falta importante de rebote ofensivo y defensivo, aunque la explicación es que Sené aún no está para jugar. Sin embargo, puede llegar a ser un problema serio si recae durante la temporada. Por la clase de jugadores que componen el grupo, también se puede caer en cierto abuso del triple, aunque tanto el entrenador como los propios jugadores son inteligentes y sabrán sobrellevar esta situación. El Mad-Croc Fuenlabrada es un equipo muy correcto en defensa y con ataques muy ordenados, que aprovecha todas sus piezas y donde cualquiera puede “hacerte un roto”. A pesar de tener los roles muy definidos y que dos o tres jugadores vayan a llevar el peso ofensivo del equipo, Sánchez, Colom, García… cualquiera está capacitado para asumir esa responsabilidad, lo cual dará mucha ventaja táctica al conjunto de Fisac y dificultará el planteamiento de los partidos al resto de equipos.

En resumen, un equipo joven pero muy intenso, con muchas ganas de jugar y aportar y que ya en pretemporada está demostrando tener una química y un rodaje realmente admirables. Si todo marcha por el camino adecuado, deberían estar sin problemas en la zona media de la tabla y si las cosas se tercian bien, ¿quién les impide volver a soñar con repetir las hazañas pasadas? Su futuro solo está en sus manos, y nunca mejor dicho.

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