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María Moreno: «El ascenso es el objetivo claro»

María Moreno March nació el 9 de agosto de 1984, en Barcelona. Hace 5 años vivió el mejor momento en una cancha de baloncesto, el ascenso con Sóller. En este final de temporada podría volver a lograr un nuevo ascenso, esta vez a LF2 con su actual club Lima-Horta. Repasamos junto a la catalana su carrera baloncestística.

María Moreno en su etapa en La Seu

¿Cómo empezaste a jugar al baloncesto?

Empecé en mi colegio La Salle Bonanova, jugué desde los 6 hasta los 13 años allí. Mi hermano Álex -5 años mayor que yo- jugaba también, así que empecé porque lo veía desde pequeñita.

¿Qué recuerdas de tus primeros pasos?

Recuerdo que era altísima para mi edad y tremendamente tímida. Era muy responsable y estudiosa. En la pista de baloncesto me transformaba y sacaba todo mi carácter y competitividad. Fui siempre la más alta de mis amigas y de la clase prácticamente y la verdad es que prefería pasar desapercibida por mi timidez. El baloncesto me ayudó a abrirme y perder esa timidez. Mi progresión en el baloncesto empezó cuando me fui del colegio para entrar en el Segle XXI. Los dos primeros años jugué en categoría junior (aunque éramos cadetes) y al siguiente año debuté ya en LF2, que fue el primer año que se creó esta categoría. Estábamos muy ilusionadas porque éramos muy jovencitas y jugar a nivel nacional en la segunda categoría nos parecía increíble.

Debutaste en Segle XXI, cantera y formación de jugadoras por excelencia en España, ¿con qué te quedas de tu paso por allí?

Siempre digo que fueron los 4 años más trascendentes e importantes de mi vida, por mil razones diferentes. Primero de todo porque es ahí cuando decides que tu vida va a girar entorno al baloncesto, y lo haces convencida porque es lo que más te gusta. Porque aprendes a competir aunque muchas veces sea duro (sobretodo cuando sonaba el despertador a las 6.40 para ir a entrenar!) Aunque sin duda alguna, me quedo con mis compañeras de «viaje» durante esos 4 años; porque compartes con ellas todas las horas del dia, en clase, en los entrenos, en el comedor, las habitaciones… Porque conoces también a muchísimos deportistas diferentes que al igual que tú tienen un sueño. A día de hoy, cuando a veces pongo la tele, o en las olimpiadas o algún evento deportivo y veo a compañeros y compañeras que estudiaron o convivieron conmigo siento que fui muy afortunada con la experiencia que viví. Muchas veces me preguntan si volvería a vivir aquello, y sin duda digo que SÍ.

¿Cómo te motivas antes de jugar? ¿Sueles escuchar música?

No especialmente, realmente no necesito nada para motivarme, el hecho de que llegue el día del partido ya es motivación de por sí! sea el partido que sea, me sorprendo cuando al calentar aún siento cosquilleo en la barriga.

Antes de un partido, ¿tienes alguna rutina?

No sigo unos pasos en concreto… Depende del día de juego también, sábado tarde o domingo mañana. Lo único que diría es que casi siempre vengo peinada de casa (a no ser que el viaje sea largo), en eso sí que soy un poco «especial» , hasta que el moño no me sale perfecto y me siento cómoda, lo repito mil veces! Y otra tontería es que hago el calentamiento masticando chicle, y antes de salir a pista lo tiro, pero tampoco es que sea imprescindible para mí hacerlo.

¿Qué entrenador es el que más te ha marcado?

He tenido muchísimos obviamente, y dependiendo también del momento en el que te encuentras te marcan de una manera o otra. Si tuviera que destacar a alguno seguramente sería Ramón Jordana (Mike para quienes lo conocemos) un genio del baloncesto, que en mis años de adolescencia fue quien me enseñó casi todo de este deporte. También guardo un bonito recuerdo de Tito Sobrín, gran entrenador, que fue el primero en llevarme a la selección española con 13 añitos. Y en los años maravillosos que pasé en Sóller no puedo olvidarme de Miquel Ballester que me dio la oportunidad no solo de jugar en el club Joventut Mariana, sino de conocer y vivir en el pueblo al que sigo llamando mi segunda casa. Por último, me gustaría hacer una mención especial al entrenador que en el colegio, y desde muy pequeñita apostó por mí, Sergio Caballero, que a pesar de estar fuera del mundo del baloncesto desde hace muchos años, sigo teniendo una gran amistad y fuerte cariño hacia él.

Fuiste internacional con las inferiores de la selección. ¿Cómo te enteraste de tu primera convocatoria?

La noticia me llegó por carta, y la alegría fue desmesurada! Porque había estado en muchas concentraciones de la Federación Española, en Collell, cuando éramos tropecientos jugadores y jugadoras… Y cuando me convocaron con la selección un año mayor a la mía para participar en el Torneo de la Amistad que se celebraba en Italia, para mí fue un regalo.

3 de mayo de 2008, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente de esa fecha?

Explosión de felicidad! Recompensa al trabajo de muchos años de un Club… en fin, totalmente merecido y difícil de explicar con palabras.

María se abraza a su padre tras lograr el ascenso a LF1

Ese día, un triple tuyo a falta de 19 segundos forzaba la prórroga, ¿era la jugada diseñada o tomaste la decisión?

Todo lo contrario, ni pensé. En los tiros libres previos que tiraba el Uni Girona yo entré a pista desde el banquillo, hundida mentalmente porque el partido había sido durísimo y estaba bastante complicado, y si metía los dos tiros libres nos poníamos perdiendo de 4, realmente difícil. Aunque a veces la experiencia debería servir de mucho… cuando llevas 4 años seguidos perdiendo esa misma semifinal, asaltan los fantasmas del pasado, y realmente es complicado. Solo pensaba que no quería salir de nuevo otro año más en los periódicos de la isla llorando por perder de nuevo el ascenso, el club no se lo merecía. Y entonces todos mis pensamientos negativos desaparecieron. Berta Sinyol metió el primer tiro libre pero el segundo lo falló. Cogimos el rebote, salí corriendo en contraataque, Gaby Ocete llevó el balón rapidísimo y me lo pasó abierta en la banda; no pensé absolutamente en nada, creo que en el estado de shock que me encontraba no sabía ni de cuánto perdíamos. Entonces me pasaron y lancé el triple. La gente que me conoce sabe que precisamente no me caracterizo por tirar mucho de 3 puntos… Y al ver que entraba fue como una inyección de adrenalina brutal, aunque solo empatábamos, ahí supimos todas que ese partido lo sacábamos seguro. Defendimos la última acción (19 segundos larguísimos) y forzamos la prórroga con la moral por las nubes. Y así fue, la prórroga fue nuestra, y el partido también.

¿Cómo recuerdas esos momentos, la celebración…?

Recordarlo es como volver a vivirlo de nuevo, recuerdo exactamente cómo me sentí en aquellos momentos, no me lo podía creer. Y toda la gente de Sóller que vino a animarnos y apoyarnos, tenerlos allí y vivirlo con ellos fue emocionante. Recuerdo especialmente a nuestro presidente Joan Puigcerver, no podía estar más feliz. Y mis padres que también vinieron a apoyarme, abrazarlos en esos momentos tan recientes y de emoción es algo irrepetible y que solo se vive en ese instante. Y con todas las compañeras, que fue una temporada muy larga y muy dura, con la lesión de nuestra alero americana Charleen Smith en el último partido de liga regular, parecía que desde alguna parte nos lo querían poner más difícil aún… pero aún así lo conseguimos!

¿Con qué te quedas del recibimiento que tuvisteis en Sóller?

Los primeros días al aterrizar en la isla fueron intensos y llenos de emociones. Recibimiento en el aeropuerto por los aficionados, recepción de las instituciones y personalidades políticas de Mallorca, en el balcón del Ayuntamiento de Sóller, y hasta en el Estadio del Mallorca de fútbol! Pero con lo que me quedo de esos días es al pasear por la plaza de Sóller para ir a comprar o lo que fuera y que la gente de la calle te parara para felicitarte por lo conseguido, eso realmente es lo que a mí más me emocionó, y por lo cual me sentía orgullosa de representar a un pueblo como Sóller en su reciente llegada a la máxima categoría del baloncesto femenino español.

Saliste de Sóller para volver a la Seu, donde debutaste en la 2001-02, ¿cómo fue la vuelta al club en el que debutaste?

Difícil, muy muy difícil para mí realmente. Es cierto que toda etapa tiene un principio y un final, pero yo estaba muy arraigada a Sóller y no quería irme de allí. Pero el baloncesto profesional es así, y hay que adaptarse a los cambios aunque no sean los que queremos. Por esta razón además fue difícil empezar en otro sitio, aunque ya lo conociera. Cogí con muchas ganas esa oportunidad, pero no fue lo que esperaba. A pesar de no ser ya la niña de 18 años que llegó por primera vez a La Seu en mi debut, seguía sin contar con la confianza del entrenador y sin minutos en pista para ir haciendome un sitio. Pero supongo que como todas, hay que aceptar el rol que se nos da.

¿Cuáles han sido los 3 mejores momentos de tu carrera?

El primero fue cuando era mini, en el campeonato de España por selecciones autonómicas, dónde quedamos campeonas y recibí el premio de mejor jugadora, lo recuerdo con muchísimo cariño y emoción.

El segundo fue el oro conseguido en el Campeonato de Europa cadete, en el año 1999 en Rumanía, con la selección Española del 83. Muy significativo también para mí porque un par de días antes de viajar a Rumanía me lesioné de gravedad de la rodilla y aunque viajé con el equipo e intenté jugar, no fue posible. Por esta razón más aun lo viví con especial emoción, y ganar el oro fue algo increíble!

Portada de la revista Gigantes del año 1999

Y el momento más reciente y de los más importantes (sino el más) de mi carrera fue sin duda el ascenso a Liga Femenina con el Joventut Mariana de Sóller. Demasiados años detrás de ese objetivo, y conseguirlo fue algo indescriptible.

María Moreno cortando la red el día del ascenso

La situación del baloncesto femenino tras tu último año en La Seu, hizo replantearte tu situación, ¿cómo lo viviste?

Es cierto que después de mi último año en La Seu necesitaba algo que me motivara de nuevo, pero la situación del baloncesto femenino en ese momento era realmente muy complicada. Al irme de Sóller y no haber acabado aún la carrera (nunca he dejado de estudiar, aunque me lo sacaba muy lentamente) tuve que volver a cambiarme de universidad por segunda vez, volver a Barcelona donde empecé a estudiar, juntándose también todo el tema de convalidaciones y adaptaciones al Plan Bolonia, lo que conllevaba demasiados cambios y pasos atrás a nivel de mi futuro laboral. Llegados a ese punto te planteas muchas cosas. Empiezas a priorizar otros aspectos de tu vida. Irme fuera de Barcelona con las ofertas que había en ese momento y volver a dejar colgada la carrera realmente no me compensaba. Así que decidí esperar un poco y no tomar decisiones precipitadas. Empecé a trabajar también como azafata y cosas esporádicas. Fue entonces cuando una amiga mia, Paula Eñeso, que jugaba en Cerdanyola, equipo de Copa Catalunya, me invitó a entrenar con ellas algunos días de pretemporada. Por parte del club se adaptaron perfectamente a mi situación, sabiendo que seguía a la espera de tomar una decisión, y al estar tan encantada con ellos y con el equipo, me hicieron una oferta y decidí quedarme definitivamente y compaginar los estudios, el trabajo y el equipo. Sabiendo además que tenían como objetivo ascender a LF2, no podía ser más motivante para mí.

Tras tu paso por Cerdanyola, llegas esta temporada a Lima-Horta, ¿qué balance haces de la temporada tanto a nivel individual como colectivo?

Llegué con muchas ganas y mucha ilusión. Me plantearon un proyecto muy competitivo, con el ascenso como objetivo claro. Un equipo muy largo y con enormes jugadoras. Con algunas compañeras ya había jugado el año anterior en Cerdanyola (Anna Grau y Nuria Carrión) incluso en La Seu habia coincidido en el equipo y compartido piso con Laura Navarro.

En cuanto a la temporada (que aún no ha acabado), creo que el balance es más que positivo. Campeonas de la primera fase, con una primera vuelta prácticamente impecable. Empezamos muy fuerte y con una confianza muy dificil de superar. La segunda fase también ha sido muy positiva. Aun sufriendo algunos bajones en momentos puntuales, afortunadamente no se han notado demasiado ya que prácticamente nada más empezar ya teniamos la plaza de playoff asegurada. En situaciones así, sin extrema presión, la motivación corre a cuenta de uno mismo. A día de hoy solo nos queda un partido de liga contra Joventut Les Corts, que decidirá contra quién nos tenemos que enfrentar la semana siguiente en semifinales de la Copa Catalunya.

Con opciones de subir a LF2, ¿cómo ves vuestras posibilidades?

Cierto es que las opciones se redujeron para todos al saber que se eliminaba la fase de ascenso en la que competirían los dos primeros clasificados de Copa Catalunya y de Baleares. Decidiendo, a falta de 1 mes y, según mi criterio, injustamente, que ascenderían directamente el campeón de cada comunidad. No creo que estas cosas deban hacerse así, de repente, y cuando los equipos ya han organizado la temporada y marcado sus objetivos. Además de que, sabido es que en Mallorca solo existen 2 equipos de esta categoría y que compiten contra la liga autonómica. No sé cual sería la decisión más justa para todos, pero la que se ha tomado, con tan poco tiempo de antelación no creo que haya sido la acertada.

Llegados a este punto, las finales son siempre finales, y muchas veces no tienen nada que ver con lo anterior. Las opciones están ahí y son las mismas para todos. Estamos en 3ª posición, y lo único que nos queda saber es contra quién jugaremos las semifinales, si Mataró o Joventut Les Corts. Mentiría si no dijera que Mataró parece que esta temporada ha sido nuestro talón de aquiles, porque realmente no hemos competido contra ellas como contra los demás equipos. Pero un Joventut Les Corts con la pedazo de plantilla que tiene y el buen juego que muestra es un rival muy complicado también. El otro equipo que entre en 4ª posición aún está por decidir entre SESE, Igualada, Cerdanyola o St Adrià (si no me equivoco) que se enfrentará contra el primer clasificado. Cualquiera de ellos puede dar mucha guerra.

A estas alturas ponerse a decidir contra quien queremos jugar es más que absurdo. Son todos grandísimos equipos, muy competitivos y de gran calidad, pero también lo somos nosotras! Y no tengo ninguna duda de que daremos nuestro 200%. Así que como he dicho al principio, una final es una final, y pondremos todo lo que esté en nuestras manos para conseguir el ascenso.

Plantilla actual del Lima-Horta | limahortabasquet.com

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