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María Pina, una jugadora de corazón

Teresa Martínez 6 mayo, 2016 Baloncesto Femenino No hay comentarios
María Pina C

Hace algo más de año y medio, me sentaba por primera vez en las gradas del Estrada con María Pina, llevaba apenas un mes en Huelva, y nos contaba cómo había sido su llegada, que le había hecho venir a Conquero y sus expectativas deportivas. Si en ese momento, alguien nos hubiese contado todo lo que iba a suceder en su etapa en Huelva no hubiésemos dado crédito. Hoy volvemos a charlar con ella, repasamos su temporada y media en Conquero, su marcha a Francia y cuáles son sus aspiraciones de futuro.

María Pina C

Su etapa en Conquero

María, cuando llegó a Huelva, venía de una etapa de su vida que a pesar de los títulos conseguidos y de jugar competición europea, ella no se había sentido jugadora. Pero Huelva necesitaba a María, y María a Huelva, porque lo que se ha vivido durante el año y medio que ha formado parte de Conquero ha sido inimaginable, “en ese momento no pensaba que yo fuera capaz de hacer todo eso, y de hacer sentir a la gente como lo hice y de crear el grupo que al final se creó. Pero sí que es verdad que el club confió en mi ciegamente, Gabriel en particular, y pese a que al principio no estaba muy motivada con la idea, creo que fue la mejor decisión que pude tomar”.

Aunque siempre lo mejor está por llegar, la etapa vivida en Conquero seguramente haya sido hasta ahora la mejor a nivel deportivo. Para María, “ha sido un año muy especial. Al final el titulo pues marca también algo muy, muy especial y positivo en mi carrera deportiva. Y mi segunda Copa de la Reina en la que me siento súper involucrada y súper responsable de ella. Entonces sí que ha sido una muy buena etapa deportiva de mi vida la que he vivido en Conquero”.

La Copa de la Reina, ese ansiado título

Ese título, esa mágica Copa de la Reina fue el sueño hecho realidad de jugadoras, cuerpo técnico y aficionados que vieron como el esfuerzo y la ilusión obtenían su recompensa… “yo que soy una persona tan sensible, me emociono enseguida y vivo las cosas tan intensamente, ha sido una cosa que no puedo explicar. O sea, tardé un par de meses en poder ver las fotos, los vídeos… todavía hace como apenas dos o tres semanas he podido ver la final entera, porque no podía contener mi emoción. Encima me fui pocas horas después de ganarla, a cambiar totalmente mi vida y con millones de sentimientos que tampoco podía compartir con nadie. Para mí la Copa de la Reina ha sido uno de los días más especiales de mi vida y sobre todo ganarla con la gente que lo hice, y la gente que había en la grada, la afición, mi familia”. A nivel deportivo, para María la final “fue un partido en el que maduré, o a veces me miro y pienso que no era yo misma, porque al principio yo tenía miedo… cuando empezó el calentamiento muy bien, pero cuando la cosa se ponía calentilla, yo empecé a tener mis dudas, mis miedos, pero supe mantener mi cabeza fría durante el partido, porque sabía que en los minutos finales íbamos a tener tiros importantes, que algunos los asumí yo, y tenía que estar fresca para ese momento. Y me sorprendí después, y ahora pensando, en plan uff lo que conseguimos y cómo fue”.

A María se le vienen a la mente muchos instantes del partido, “hubo un momento, un tiempo muerto que yo me había jugado un par de balones que la posesión me había llegado a mí al final, y no habíamos sacado nada positivo. Y Gabriel, en vez de decirme a mí que parase de jugármela, dijo a las demás ‘ayudar a Pina, no todas se las tiene que jugar ella’ y me hizo mucha gracia porque me hizo pensar que me estaba pasando… luego metió Elonu creo, y me tomé un respiro y luego ya metí canastas que eran un poco consecuencia de eso, de pensar que no todo estaba en mi mano, porque me sentía muy responsable de que había que meter”.

Los momentos de complicidad con su familia, que se encontraba en la grada también fueron muy importantes… “tenía que tirar tiros libres, y en la grada estaba mi hermano que es una persona muy especial para mí, lo busqué con la mirada y él me miró como diciéndome que pasase lo que pasase estaban ahí, que estaba orgulloso de mí y que estuviese tranquila. Eso me dio un empujón, también físicamente porque con el pie estaba regular”.

Y luego llegó el final de partido y se desató la locura… “abrazar a Asurmendi, a Rosó, decirle a mis padres, mi hermano y mi cuñada que bajaran a la pista y darles la Copa. El momento de salir del vestuario y todo el mundo esperándonos en el autobús. Y luego ya en el viaje tuve un momento de bajón, que necesitaba dormir aunque fuese diez minutos… me emociono mucho recordándolo todo”.

Pero a pesar de la alegría del triunfo, María se había dejado su maleta hecha. Tenía guardada una decisión que iba a cambiar el rumbo de su vida y que casi no le dejó disfrutar del triunfo en su llegada a Huelva: “no fue nada fácil tomar la decisión de irme, la tuve que tomar de una manera rápida y discreta, pero era un poco la balanza de lo sentimental y lo personal y lo profesional. Todo el mundo sabía los problemas económicos que atravesaba el club. Al final también me lo debía a mí misma, seguir mi carrera y dar un paso más de ir al extranjero, es una liga diferente, te abre mercado para el siguiente año. Fue muy, muy duro dejar a mis compañeras, especialmente a María, Rosó, Alba y Andrea y luego ver las consecuencias de la decisión, que ellas estaban tristes, yo también y que mi vida iba a cambiar enseguida”.

Pina C

Su marcha a Francia

Ya centrándonos en la liga francesa, María nos cuenta las diferencias que ha encontrado con la liga española: “En general los franceses son bastante disciplinados y organizados, y así es como juegan. La liga es durísima, físicamente es otro nivel, son jugadoras grandes y fuertes. Aquí no se lleva tanto la polivalencia como en España, que jugamos más en transición, más libres y por conceptos. En Francia lo tienen más estructurado y necesitan posiciones puras. Es una liga más larga, la Copa Francesa se juega en varios momentos de la liga, luego para ganar la liga juegan los cuatro primeros clasificados de la clasificación regular. Del quinto al octavo juegan una Challenge Round, que es para coger dos puestos en FIBA Cup”.

María llegó a Angers, un equipo que se encontraba entre los últimos clasificados y que tenía el objetivo claro de no descender. Allí se ha dado cuenta que es capaz de muchas más cosas de las que pensaba, intentar que no le afectasen las cosas que no dependían de ella durante la semana y llegar a los partidos fresca y competir, “a mí me ficharon para ganar los partidos. Venía de un grupo en Conquero y de una situación personal muy positiva y llegaba con unas alas enormes. Y me encontré con un equipo diferente, un ambiente triste, tenso, de peligro de perder la categoría. Un juego muy diferente, y fue complicado y triste al principio ver que mi estado de ánimo iba cambiando un poco al ver que se había acabado la risa, el Conquero, la música, la pasión por el baloncesto y se había convertido un poco en mirarlo como el trabajo que es, que se necesitaban buenos resultados, ganar. Personalmente ha sido duro, el idioma, todo nuevo, pero yo soy una tía que me amoldo bastante a todo, intentaba siempre arrimarme a la gente más positiva del equipo y poder así tirar de mi energía para arriba. Pero en definitiva he estado muy contenta, la experiencia ha sido súper positiva y me ha llegado en un momento en que he podido disfrutarla mentalmente y físicamente”.

Aunque le experiencia ha sido muy positiva, unido a que Angers consiguió firmar su permanencia en la penúltima jornada, siempre hay cosas que se echan en falta… “he echado de menos el feeling con mis compañeras. A mí me encanta lo que es la vida en el vestuario, llegar con tiempo y poner mi música, quedarme después y ducharme tranquila, las bromas. Un domingo libre ir al pabellón y hacer un poco de bici. Aquí es un poco al revés… la gente llegaba justo antes al entrenamiento… en conclusión he echado de menos disfrutar, porque conseguir cosas pero que no puedes disfrutar con la gente, pues para mí no tiene ningún significado”.

MP

Su futuro y el Campus María Pina

Hablando del futuro próximo, María nos confiesa: “no sé nada todavía. Me gustaría jugar en un equipo competitivo en el que tuviera responsabilidad y pudiera seguir disfrutando de mi juego, que creo que ahora mismo me encuentro en un momento muy bueno, con mucha confianza. Físicamente me encuentro muy bien y ahora solo tengo la cabeza en los entrenamientos, con Ana Belén Álvaro que llevo tres o cuatro veranos trabajando y he notado una progresión increíble y a ella le debo también mucha parte del momento dulce que vivo”.

Ahora que está cerca el verano, María se pone el mono de entrenadora en el campus que lleva su nombre y que organiza en la localidad de Genovés, además de Sedaví por primer año, “el mes del campus es el mes de mi año, intento enseñarle a los niños que vienen y a la gente que trabaja conmigo mis valores deportivos, de trabajo en equipo, de esfuerzo, un poco mi manera de ser, acompañado de mis experiencias deportivas. Los niños entrenan pero al final no tienen una persona cerca que vive del baloncesto y a mí me ven cerca. Me preguntan cosas, me siguen durante el año y se crea un vínculo que traspasa el tiempo del campus.

Cada año intento trabajar mejor, aprendo de otras personas, creciendo cada año, muy contenta de la gente que tengo alrededor. Una novedad este año será la presencia de Asurmendi, que aparte de ser una de las mejores personas que tengo en la vida, le gusta también entrenar. Ya estuvo un finde el año pasado y le gustó. Además los niños la adoran y más confianza que tengo en ella imposible”.

Así es ella y así son sus sueños

Quien conoce a María, sabe que es de esas personas que tienen algo especial, diferente, que no se puede expresar con palabras, que gusta tenerlas a tu lado. Sensible, cariñosa, emocional, muy cercana… si le escuchas su “uffff” sabes que es feliz y te hace a ti serlo también. Muy alegre y divertida, es la Dj oficial de los equipos donde va. En lo deportivo, es una jugadora de piel, de corazón, con un gran tiro, que sabe moverse y leer el juego a la perfección, muy expresiva y pasional tanto si está en pista como si no… “Quizá ahora mis sueños están más en lo personal que en lo deportivo, pero por supuesto el equipo en el que juegue va a competir por ganar la liga. Y me voy a preparar y darlo todo para que mi equipo del año que viene sea otra vez puntero y uno de los más competitivos de la liga”.

Yo que me enamoré de tus alas jamás te las voy a cortar… y las tuyas María son infinitas.

Pina Asur Copa

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