Pepe Pozas de 19 años, es una de las referencias del filial de Unicaja. El base malagueño del Clínicas Rincón, que ha logrado este verano ser Campeón de Europa sub20, se enfrenta esta temporada a una de las más difíciles en LEB Oro. Tras la victoria en Cáceres, y con toda una segunda vuelta por delante, Pepe ha contestado nuestras preguntas.
¿Cómo se lleva una competición de este nivel, como LEB Oro, con uno de los equipos más jóvenes de la liga?
Bueno se lleva bien, la verdad que al ser jóvenes nos falta un poco de veteranía en momentos importantes o puntuales, pero lo que si tenemos es muchas ganas de aprender y eso también ayuda mucho.
¿Cómo llegó al equipo la victoria en Cáceres?
Pues llevábamos unos partidos que en los momentos finales nos faltó un poco de cabeza y también un poco de suerte. Pero sabíamos que tarde o temprano llegaría la victoria por que el trabajo atrás estaba siendo bastante bueno.
¿Cómo afrontáis la segunda vuelta de la liga?
Pues con la ilusión de superarnos a nosotros mismos porque el equipo ha mejorado mucho conforme a la primera vuelta y tenemos optimismo por seguir creciendo.
Después de ser Campeón de Europa Sub 20, y haberlo ganado todo, ¿cómo afrontas una temporada donde las derrotas son las protagonistas?
Bueno es difícil superar el que cada semana hagas un trabajo y después la recompensa final no sea ganar el partido, pero es lo que ha tocado este año y estoy obligado a llevarlo de la mejor manera posible.
Las derrotas, ¿debilitan o ayudan?
Dependiendo de qué derrotas y cual sea la cantidad. Lo que está claro es que este año ha habido partidos que podíamos ganar y no hicimos las cosas bien y no ayudaron. Pero otros partidos difíciles en los que nadie daba nada por nosotros; de esos sí se pueden sacar cosas positivas.
¿Cómo lleva un equipo de cantera que sus mejores jugadores falten cada fin de semana?
Es difícil, pero eso también obliga a que tengamos que dar un poco más de nosotros mismo en cada partido.
¿Qué piensas de tus compañeros que están en el primer equipo?
Pues que son buenísimos jugadores y que se merecen la oportunidad que tienen. Tanto Álex Abrines como Mark Payne son jugadores que no desentonan para nada en la ACB y pueden aportar mucho.
Los dos años cadetes los pasaste fuera de cantera, ¿cómo te los tomaste? ¿Te viniste abajo porque dejaron de contar contigo, o te sirvió para tener más ganas de aprender?
Ese fue un palo duro por la edad que tenía y porque no me lo esperaba. Me sirvió para trabajar más duro porque quería estar en este club. Fue Francis Tomé quien prescindió de mí para ese equipo, pero le estoy muy agradecido porque eso me hizo ver la verdad de este deporte.
¿Qué crees que debes mejorar en tu juego para ser más importante en tu equipo?
Me gustaría leer mejor el juego y así ayudar más a mis compañeros. Pero la defensa y el tiro es algo que debería de mejorar siempre.
Con 19 años, ¿puedes considerar el baloncesto tu profesión de futuro?
Sí. Todo el trabajo y sacrificio que llevo no es solo por un entretenimiento si no por lo que más me gusta.
¿Cómo es compaginar estudios y entrenamientos?
Ahora mismo estoy más pendiente del baloncesto que de los estudios, pero es bastante complicado.
¿Cuando no entrenas qué haces?
Pues intento descansar y estar el mayor tiempo posible con mi novia y la familia que para mí es muy importante.
¿Tu familia te apoya en tu carrera como jugador de baloncesto?
Por supuesto. Sin ellos nada de lo que he conseguido habría sido posible porque se encargan de apoyarte y a la vez hacerte ver la realidad y tener los pies en la tierra.
¿Cuáles son tus proyectos de futuro?
Seguir avanzando como jugador de baloncesto e intentar que sea en Málaga porque es mi ciudad y es mi equipo, pero tengo claro que si hay que salir fuera saldré.
¿Cómo te definirías con una sola palabra?
Trabajador.
¿Has tenido ofertas de otros equipos?
No. Soy 100% Unicaja.


