Afrontaban este encuentro con un registro inmaculado. Las veinte victorias de Syracuse constituían el mejor inicio de la historia del programa. Detrás, siete triúnfos consecutivas en la Big East, y un inicio de temporada perfecto, que le había valido para afianzarse como número uno del país por méritos propios. Delante para este octavo compromiso de la Big East, una Notre Dame que venía sobreviviendo con la lesión de Tim Abromaitis, hombre que a pesar de disputar apenas dos encuentros sigue encabezando la estadística de más puntos por encuentro.
Pero los Fighting Irish supieron jugar en todo momento con la excelente defensa de los Orange. En la primera mitad, consiguiendo muy buenas posiciones de tiro que les valieron de doce puntos al descanso, 23-35. Había pintado por momentos, llegando incluso a afrontar un déficit de dieciocho puntos durante estos primeros minutos. En la segunda mitad, si se centraron en parar el lanzamiento, Notre Dame pasó a buscar hombres dentro. Si que es cierto que, en este apartado hemos de disculpar a Syracuse, pues no pudieron contar con Fab Melo, su absoluta referencia interior. Finalmente, un 58-67 que añadía la primera derrota de la temporada para los Orange.
Una de las tradiciones de cada temporada es recordar al, por llamarlo de alguna manera, “último superviviente”, el último conjunto en permanecer invicto, ese que mira al resto del país con su casillero a cero. Este año la lógica nos ha abandonado, pues la superviviente es Murray State. Si bien, siendo sinceros, no han tenido un calendario de la misma dificultad que Syracuse, sin irnos más lejos, es de mucho mérito lo que están logrando. En sus registros pero, podemos ver una trabajada victoria por 90-81 ante Southern Miss después de 2 prórrogas, una muy interesante ante Dayton, pero sobretodo a considerar ese 76-72 ante Memphis. Han empezado a un ritmo brutal la Ohio Valley. Los hombres de Steve Prohm se están ganando multitud de buenos comentarios, los últimos del entrenador de SIU-Edwardsville: “Son como mínimo un equipo de Sweet Sixteen, incluso Elite Eight. Podríamos llamarlos los nuevos Butler”.
Pongamos un poco más de mística a su logro. Llevan tres temporadas consecutivas logrando las 20 victorias, hasta ahí bien. Pero esta temporada es la número 25 en la que lo consiguen de las 87 que lleva el programa en activo. Isaiah Canaan, máximo anotador y referencia ofensiva del equipo pero, es cauto con todo esto y mantiene los pies en el suelo, aunque reconoce que les motiva y les aporta curiosidad este hecho. “Es divertido ser el único equipo invicto. Seguro que nos vamos a ganar mucha atención. Nosotros simplemente seguiremos hacia adelante.” No son desconocidos para el público. En 2010, Danero Thomas anotó una canasta sobre la bocina que les hacía avanzar de ronda en el March Madness frente a Vanderbilt para sorpresa de todos. Desde que Middle Tennessee State en 1989 avanzó ronda en el Tournament, nadie de la Ohio Valley lo había logrado, hasta ellos. Seguro que tenían ganas de ir a más, y este año lo pueden lograr.
Por completar, podemos añadir también a la contrapartida, pues a día de hoy, tenemos a dos conjuntos que no han logrado estrenar su casillero de victorias. Binghamton, miembro de la America East, acumula un 0-18 pero Towson de la Colonial Athletic tiene el mismo récord que Murray State, solo que a la inversa, un 0-20. Será curioso también seguir quién de los dos abandona este grupo de dudoso honor.


