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Anna Cruz: «Nos hemos convertido en un equipo, cosa que al principio no éramos»

A una semana para el inicio de la Final 8, que se disputará en Ekaterimburgo del 7 al 13 de abril, entrevistamos a Anna Cruz. Para la jugadora del Nadezhda esta será su segunda Final 8 ya que en 2012 fue subcampeona de la Euroliga con Rivas Ecópolis. Con su nuevo club ha conseguido destacar en la máxima competición europea con una media de 8´6 puntos, 3´6 rebotes, 1´5 robos y sobre todo 4´9 asistencias que le han convertido en la quinta máxima asistente de la competición. Desde el día 7 tendremos la oportunidad de seguir disfrutando una vez más su inagotable calidad y desparpajo en pista.

Anna Cruz jugará su segunda Final 8 | Foto: Lou Mesa

Anna Cruz jugará su segunda Final 8 | Foto: Lou Mesa

Vuestro inicio en Euroliga fue muy complicado con cuatro derrotas consecutivas, sin embargo habéis enlazado 9 triunfos en los 10 partidos restantes. ¿Llegaste a pensar que os quedarías fuera de los cruces de Playoffs tras ese difícil inicio o confiabas en el equipo?

Al principio lo veía muy negro. Entramos en una mala dinámica, no había ningún tipo de disciplina y al final tomaron decisiones drásticas. Yo seguía confiando en el equipo, ya que tenemos jugadoras de mucha calidad y no era normal lo que nos estaba sucediendo.

La llegada de George Dikeoulakos como entrenador tuvo mucho que ver en ese cambio de rumbo del equipo. ¿Qué crees que ha aportado el entrenador griego al Nadezhda?

La llegada de George ha sido clave para el equipo. Desde el principio marcó su estilo de juego, sus normas, y es respetado por todas las jugadoras. Con la llegada de los buenos resultados desapareció la tensión y la presión que todos sentíamos. Nos hemos encontrado más cómodas en la pista a medida que han ido pasando los días y nos hemos convertido en un equipo, cosa que al principio no éramos.

Desde su llegada cuentas con plena confianza teniendo muchos minutos y aumentando considerablemente tu rendimiento en pista. ¿Te vino tan bien el cambio de entrenador como parece?

Al principio los minutos en mi puesto estaban más repartidos. Con la llegada de George Dikeoulakos mis minutos aumentaron, jugando tanto al 1 como al 2. Desde el principio ha mostrado plena confianza en mí. Creo que todas nos sentimos más cómodas con su sistema de trabajo y los resultados lo han demostrado.

Eres la quinta máxima asistente de la Euroliga y estás siendo la gran mayoría del tiempo la base del equipo, puesto que aunque no te es desconocido en tu carrera sí es cierto que no ha sido el más habitual. ¿Cómo ha sido la adaptación a este nuevo rol?

Es cierto que estoy acostumbrada a jugar de dos, pero nunca me ha importado echar una mano al base cuando ha sido necesario. Al principio fue un poco duro: nuevo equipo, nuevo país, y nueva posición de juego, pero he conseguido adaptarme e intentar aportar lo que el equipo necesita en cada momento. Esta etapa en Rusia me ha servido para crecer como jugadora.

¿Echas de menos más minutos de escolta o lo importante es jugar?

Lo importante para mí es jugar, de lo que sea. Hay que buscarse la vida. Tanto el entrenador como yo sabemos que no soy una base pura, pero él ha confiado en mí y creo que poco a poco las cosas van saliendo bien. Este año me ha servido para convertirme en una jugadora más versátil, algo muy positivo para mí.

¿Cómo crees que afectará al equipo en la Final 8 no poder contar con Natalia Zhedik por su embarazo?

La baja de Zhedik es importante para nosotras, pero somos jugadoras versátiles, tenemos 4 que pueden jugar al 3 como Bonner, y con la incorporación de Babkina yo misma podría alternar las posiciones de 1 y 2. Esperemos no notar mucho su baja, y en cualquier caso…¡estamos todas muy contentas por ella!

Habéis quedado encuadrados en el grupo B con UMMC Ekaterinburg, USK Prague y Bourges Basket. ¿Qué es lo que destacarías de cada uno de ellos?

Ekaterinburg es un Dream Team. Praga y Bourges son dos equipos parecidos. Tienen jugadoras de mucha calidad, saben muy bien a lo que juegan y nunca dan un partido por perdido.

¿Cómo calificarías la temporada hasta el momento tanto a nivel colectivo como de tu rendimiento individual?

Yo creo que hemos ido de menos a más. Después del inicio pésimo que tuvimos, reaccionamos y escalamos puestos hasta llegar a ser segundas en nuestro grupo de Euroliga. Creo que nos merecíamos entrar en la Final 8 por todos los baches que hemos superado a lo largo de la temporada. Para el club es la primera vez que su equipo consigue meterse en una F8, y para mí es un orgullo poder haber estado en este equipo y formar parte de la historia de este club. En la liga Rusa el balance hasta ahora también es positivo, conseguimos llegar a la final de la copa rusa, y ahora estamos jugando el playoff para pasar a semifinales de la Liga. Personalmente estoy contenta con mi año, al igual que el equipo, ¡también he ido de menos a más!

¿Cómo ves al equipo de cara a esta recta final de temporada tanto a nivel de esta Final 8 como de la competición rusa?

Ahora llega lo importante y lo bonito. Estamos con ganas en ambas competiciones, hemos trabajado mucho para llegar hasta aquí. Pese al mal inicio, estamos donde estamos porque nos lo hemos ganado, así que llegados a este punto, sólo tenemos que disfrutar y luchar cada partido.

En 2012 te quedaste a las puertas de ganar la Euroliga con Rivas Ecópolis en una semana inolvidable por lo que sabes bien lo que es disputar una Final 8, ¿qué es lo que más ilusión te hace de volver a vivir una experiencia así?

Volver a vivir una Final 8 me va a traer muchos recuerdos a la cabeza, y todos preciosos. La Final 8 es una semana mágica de baloncesto al alcance de muy pocos. A todas nos gusta jugar ese tipo de partidos, con mariposas en el estómago hasta que el árbitro suelta el balón. Lo que más ilusión me hace de volver a vivir una experiencia así es simplemente ¡volver a vivirla!

Sabes que la afición de Rivas sigue sintiéndote como parte de su equipo, a pesar de que ya no formas partes del club, y la gran mayoría apoyará a Nadezhda en esta Final 8. ¿Cómo se siente una jugadora sabiendo la admiración que despierta en una afición que ya no es la suya?

No sé si esto responde exactamente a tu pregunta, pero yo me considero una más de la afición de Rivas. Por los cuatro años que jugué en Rivas, por el trato recibido por todos, por los buenos momentos que viví, por las alegrías, y por las amistades…simplemente ¡soy una más de entre todos ellos!

¿Sigues desde la distancia la competición española y a tus ex compañeras?

¡Claro que sigo a mis compañeras, y ellas lo saben! ¡Sigo la Liga Femenina más que la Liga Rusa! Cada vez que puedo ver un partido a través de Febtv o Teledeporte lo hago.

Y allí en Rusia seguro que ya has ganado muchos seguidores nuevos. ¿Qué tal con la afición del Nadehzda? ¿Qué es lo que más te gusta de tu nueva vida en Rusia?

Como el aficionado español no hay ninguno. Ese temperamento, ese genio, esa mala leche!

Los aficionados aquí son más introvertidos.. pero también hacen ruido. Suele haber bastante ambiente. Siempre viene mucha gente a vernos y eso se agradece. Al finalizar el partido damos una vuelta al campo dando la mano a los aficionados. Alguno de ellos te la sujeta con fuerza y durante un buen rato…¡y a mí me da la risa! Se nota que son buena gente, y que disfrutan viéndonos jugar, ganemos o perdamos.

¿Qué es lo que más te ha chocado del país tanto a nivel deportivo como en tu día a día normal?

Algo que me ha llamado la atención son los pabellones. Hasta el peor equipo de la Liga tiene un pabellón enorme. He pasado más frío en algunos pabellones de España que en los de aquí. Lo que me ha llamado la atención, por así decirlo, son los viajes eternos para jugar un partido de la Liga Rusa. Nosotras vamos en avión hasta Moscú, desde allí, en el mejor de los casos, cogemos avión hasta donde nos toque jugar, con suerte, con sólo dos o tres horas de escala. En el peor de los casos, desde Moscú cogemos tren o bus. No me hice una idea de la magnitud de Rusia hasta que no sufrí uno de esos peores casos. En mi día a día lo que me choca, es la habilidad que tiene mi conductor para adelantar a todos los otros coches y llegar al pabellón en tiempo récord. Slava, un máquina.

De tus nuevas compañeras todas te eran desconocidas salvo Bonner con la que coincidiste en Rivas. ¿Ha habido alguna que te haya ayudado especialmente y hayas conectado tanto fuera de la pista como dentro?

Me encantan mis rusas. A pesar de la barrera del idioma, y de que no dominan el inglés, son muy buena gente. Sólo necesitan que tu pongas un poco de tu parte e intentes integrarte. También ayuda bastante compartir viajes tan largos. Compartiendo cuartucho de tren entre cuatro, es imposible no echarte unas risas aunque no tengas ni idea de ruso. Todas nos llevamos bien, pero al final tienes un apoyo más fuerte y en mi caso ha sido Zoi Dimitrakou, mi compañera de habitación.

Por último una pregunta obligada, aparte de la familia y amigos, ¿qué es lo que más echas de menos de España?

Aparte de mi familia y de mis amigos, lo que más echo de menos es a Boston, mi perrita y a Rufo, mi chinchilla. No hay un sólo día en que no piense en ellos.

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